Multiplícate por cero

Jornada histórica, pero no por la bolsa

Los mercados vivieron ayer una jornada histórica y no sólo por registrar la mayor subida en un día de la historia del Ibex –que ya se sabe que la bolsa siempre reacciona, tanto a lo bueno como a lo malo–. La Unión Europea decidió sacar un torpedo contra los especuladores que estaban atacando al euro y logró transmitir la suficiente contundencia para frenarlos, al menos de momento.

Hay que felicitarse porque los 27 han sido capaces de ponerse de acuerdo y porque esta vez no han querido quedarse cortos en su alcance. 750.000 millones de euros es una cantidad para asustar y la muy relevante decisión del Banco Central Europeo (hasta ahora demasiado ortodoxo e inactivo) de comprar deuda pública ha tenido un efecto balsámico en las presiones sobre la deuda pública de Grecia, España y otros países que estaban sufriendo elevadas primas de riesgo. Por ejemplo, ayer, los bonos griegos tenían que ofrecer una rentabilidad adicional respecto al bono alemán que era casi dos terceras partes menos de lo que tenía que pagar el viernes.
Así que la crisis del euro ha tenido dos efectos positivos en estos momentos: se ha avanzado en coordinación y solidaridad dentro de la Unión Europea y, de paso, se ha pillado con el paso cambiado a unos cuantos especuladores que apostaban contra la solidez del euro y de países de la eurozona como España. Ayer, estos inversores perdieron dinero (otros, más rápidos, probablemente lo ganaron). Pero ha sido la primera vez que la unión política ha ganado a los mercados.
¿Significa eso que durará? La credibilidad depende también de las reformas pendientes y de reconducir los déficit públicos. La vía para lograrlo es lo que diferenciará a unos gobiernos de otros.