Opinion · Otras miradas

El decálogo no feminista de Ciudadanos

Recuerdo cómo en los debates electorales, los derechos de la mujer eran un tema de menor. Ni se mencionaba o se dejaba como última pregunta. De ser prácticamente ignoradas hemos pasado a ser comodín de partidos que nunca han se han interesado por nuestros derechos. Ayer fue el turno de Ciudadanos y de Inés Arrimadas, que presentó un decálogo de feminismo liberal. Habría que matizar que se trata de neoliberalismo lo que presentó ayer, por honrar la memoria de Mary Wollstonecraft o de John Stuart Mill.

Foto del acto de presentación del decálogo de Feminismo Liberal de Ciudadanos, con Albert Rivera, Inés Arrimadas y Begoña Villacís. EFE/Pedro Ruiz
Foto del acto de presentación del decálogo de Feminismo Liberal de Ciudadanos, con Albert Rivera, Inés Arrimadas y Begoña Villacís. EFE/Pedro Ruiz

Es imposible leer ese decálogo sin hacer unas precisiones que desmontan el argumentario.

1.- El feminismo es una causa de todos: no es patrimonio de nadie. Su defensa la abandera cada ciudadano comprometido con la igualdad entre hombres y mujeres.

El feminismo es de todAs y todos, de la ciudadanía. Es la teoría de la Igualdad pero, sobre todo, de la liberación de la mujer. Es nuestro patrimonio, no de un partido que en 2015 llevaba en su programa electoral modificar la ley de Violencia de Género por incurrir en asimetría penal (a pesar de que el Tribunal Constitucional dijo que no), que no apoyaba el 8M pasado por “cuestiones ideológicas” y que se apuntan a última hora para no perder votos.

La defensa del feminismo la abandera quien, entre sus acciones, no excluye, no empobrece, no favorece solo a quienes más tienen y no mercantiliza el cuerpo de la mujer a través de la prostitución y los vientres de alquiler, formas de violencia reconocidas desde el Parlamento Europeo.

2.- Nunca habrá igualdad sin libertad. El liberalismo percibe la emancipación del individuo sin distinción de sexo, nacimiento, etnia, raza o religión. Por eso, el feminismo liberal es el que defiende que toda mujer tiene igual libertad individual que el hombre.

Nunca habrá igualdad con políticas neoliberales, porque estas no traen libertad. En la toma de decisiones en condiciones de pobreza no hay libertad ni consentimiento voluntario. La libertad existe, entre otras cuestiones, cuando se garantizan políticas públicas que garanticen y respeten nuestros derechos. Las mujeres son las que soportan los trabajos más precarios y su fuerza queda invisibilizada, más aún en el caso de mujeres migrantes. Por eso, el feminismo neoliberal no es el que permite la igualdad de condiciones.

3.- El feminismo es necesario en España y en Europa: queda mucho camino para la igualdad. Por muchos avances obtenidos, sigue existiendo una desigualdad notable en las oportunidades de las mujeres, una brecha salarial inaceptable y la evidencia de una mayor dificultad de las mujeres para alcanzar sus metas. Mientras la igualdad plena no esté conseguida, el feminismo será el arma principal para dar esa batalla.

Queda mucho camino más allá de estos puntos, entre ellas la no aceptación de recortes presupuestarios o de reformas que afecten a los derechos de la mujer. En 2015 Ciudadanos decía que el aborto no es un “derecho” sino un “fracaso” y que su plan era hacer una ley de entre plazos y supuestos.

El feminismo no es sólo el “qué hay de lo mío” sino de todas. No es lo individual sino lo colectivo. Va más allá del feminismo cómodo y agradable, es incómodo porque va a la raíz que no se quiere atender. Va más allá de los techos de cristal para mirar hacia los suelos pegajosos y atender sus demandas, así como es insostenible avalar la mercantilización de los cuerpos de las mujeres.

4.- Que ninguna mujer tenga que elegir entre su carrera y su familia. La incorporación de la mujer al mercado laboral no ha ido acompañada de políticas efectivas que permitan ejercer la corresponsabilidad entre mujeres y hombres que demanda la sociedad del siglo XXI.

Que ninguna tenga que elegir por supuesto, con más apoyo a las mujeres solas con menores, las madres solteras que no tienen a quien dirigir esa “corresponsabilidad” y deben afrontar todo desde la ausencia de políticas para ellas y esos menores, expuestos a la exclusión y a la pobreza infantil si no se garantizan buenas condiciones laborales para sus madres. Tampoco ninguna tiene que “elegir” vender su cuerpo para poder comer, debiendo garantizar antes un trabajo digno que no limite su libertad.

5.- Feminismo no es decir ‘portavozas’, es cambiar políticas. El objetivo de la igualdad no se logra confrontando a los ciudadanos con ideologías caducas, se consigue con políticas públicas efectivas que eliminen las barreras que existen a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

Feminismo es no ridiculizar el lenguaje inclusivo, por ser una de las bases de la educación igualitaria, estar recogido en disposiciones de la ONU y en nuestra ley de Igualdad de 2007. El objetivo de la igualdad no se logra haciendo creer a la ciudadanía que medidas como el lenguaje inclusivo no fomentan la igualdad, sino haciéndola partícipe y apoyando por ley que las administraciones fomenten un lenguaje no sexista. A quien le interese puede leer a profesionales como Eulalia Lledó para avanzar y que la ignorancia no desvirtúe.

6.- El feminismo liberal no excluye al hombre: es una batalla de toda la sociedad. Los hombres son imprescindibles para la tarea que se propone el feminismo liberal. No podemos ignorar a la mitad de la sociedad para emprender la batalla de la igualdad de derechos y deberes.

El feminismo no excluye a los hombres. Nunca. Jamás. El feminismo radical, por mucho que lo señalen, tampoco. Nunca. Jamás. El machismo es el que excluye a la mujer hasta matarla. El feminismo nunca porque es integrador y busca una sociedad igualitaria. El feminismo no está contra los hombres sino contra el patriarcado. Decir que se está contra los hombres es una irresponsabilidad política y desconocimiento de la historia feminista. Es la mitad del mundo, las mujeres, las que a día de hoy son ignoradas, acosadas, violadas o asesinadas. Por eso el feminismo siempre ha respaldado a todas las mujeres, sin discriminar por carnet político ni nivel de renta.

7.- El feminismo liberal pone la educación en el centro. Los ciudadanos deben ser formados de tal manera que se reconozcan en igualdad de derechos y deberes, oportunidades y aspiraciones, posibilidades y metas.

Poner a la educación en el centro implica de todos los sectores, no respaldar la educación privada sobre la pública, reconocer las diferencias socioeconómicas que impiden que en igualdad de méritos o esfuerzo la meta sea diferente y establecer programas docentes donde el feminismo sea transversal. No olvidar a los y las menores migrantes, sin silenciar políticas excluyentes.

8.- Ni un paso atrás en la lucha contra la violencia machista. Tan reduccionista resulta decir que todas las mujeres nacen víctimas como falso que la violencia machista no existe. Es urgente implementar el pacto contra la violencia machista para erradicar esta lacra.

Ni un paso atrás implica no respaldar ni conformar gobiernos donde estén partidos como Vox que va en contra de los derechos de la mujer. El feminismo jamás ha dicho que las mujeres nacen víctimas. Al revés, es lo único que las salva y convierte en supervivientes. Reproducir esa idea daña a las víctimas.

9.- Nadie habla por mí: en el siglo XXI, paternalismo NO, solidaridad entre mujeres SÍ. La mujer no se ha sacudido la tutela del varón para caer en la tutela de otras mujeres que pretendan hablar en su nombre.

Nadie habla por nosotras, sobre todo los partidos neoliberales que anulan la voluntad de las mujeres explotadas sexualmente, que las tratan como objeto y mercancía para no considerarlas personas. Paternalismo a mujeres víctimas de estas situaciones, NO. Complicidad con esa industria que respalda la explotación, tampoco. La solidaridad entre mujeres solo es cuando se mira una más allá de su ombligo. La mujer no se ha sacudido la tutela del varón para caer en la tutela de mujeres neoliberales en pleno patriarcado del consentimiento, y que nos vendan una libertad falsa. No se puede pretender hablar de las mujeres pobres dando a entender que son libres cuando son explotadas.

10.- Guerra de sexos es pasado, feminismo liberal es presente y futuro. El feminismo liberal representa el futuro en la lucha por la igualdad. Ningún grupo de presión puede hablar en nombre del conjunto de las mujeres.

La guerra de sexos es un argumento machista. La única guerra que ha causado más muertes desde hace siglos es la del machismo, asesinando a las mujeres, hijas e hijos y sometiendo a explotación a otras muchas. El feminismo neoliberal no representa el futuro sino al pasado, porque respalda instituciones patriarcales que son lo de siempre, no es nada moderno y porque no fomenta la igualdad. Es una alianza con el patriarcado. Ningún partido neoliberal puede hablar en nombre del conjunto de las mujeres.

Es evidente que las mujeres somos el 51% del censo electoral, y ahora, a marchas forzadas, algunos partidos intentan “cumplir” sin demasiado criterio y subirse al carro sin una propuesta en firme que favorezca nuestros derechos. No vamos a recibir lecciones de feminismo de quienes aún no sabe bien lo que es y se ha apuntado a él como estrategia de marketing político, en vez de cuidarlo como nuestros derechos y lo único que nos salva. Mientras, las demás, seguiremos creando un feminismo inclusivo, que dé respuesta a las necesidades de todas, y no de unas pocas que apoyen la desigualdad y la explotación de nuestros cuerpos.