Otras miradas

Al PP no le gusta combatir el fraude fiscal

Miguel Ángel Heredia Díaz

Portavoz de Hacienda y Senador del PSOE por Málaga

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez a su llegada al Congreso de los Diputados.- EFE/Juan Carlos Hidalgo

Hace unos días en el Senado debatimos una moción socialista donde se instaba el Gobierno a continuar previniendo y combatiendo el fraude fiscal. El PP de Casado junto a la ultraderecha votaron en contra. Nada nuevo.

El PP nunca creyó en la lucha contra este tipo de fraude. Bien al contrario: lo practicaron como lo demuestra la última condena de la Audiencia Nacional en la que considera probado que el PP defraudó a Hacienda al pagar con dinero negro las obras de su sede.

Además, Rajoy y Montoro aprobaron amnistías fiscales para los grandes defraudadores, medidas injustas, insolidarias y declaradas inconstitucionales. También recortaron un 10% las plantillas de la Agencia Tributaria. ¿Así pensaban combatir el fraude?

Con la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, el primer año se recaudaron 2.000 millones de euros más en la lucha contra el fraude fiscal de lo que conseguía como media anual con el Gobierno del PP. Y se ha continuado avanzando en este sentido, de hecho, el pasado año se alcanzó la cifra de 17.274 millones de recaudación. 1.550 millones más que el año anterior.

Y se va a continuar con esta línea, para ello se está aumentando el presupuesto de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) que este año será un 9% mayor y se incrementa la plantilla de trabajadores. La última oferta de empleo público que se publicó hace unos meses en el BOE prevé una convocatoria de 2.139 plazas. El objetivo es alcanzar los 28.000 funcionarios.

En 2022 la AEAT impulsará además las vías de relación con los contribuyentes. Se consolidarán las denominadas "Administraciones de asistencia Digital Integral", la asistencia telefónica de la campaña de Renta, la inclusión de avisos en el documento de datos fiscales del IRPF, o la implantación de un sistema de información y asistencia completa al ciudadano en el área de recaudación.

Se reforzará el control de los grandes patrimonios, de la actividad económica realizada vía comercio electrónico, así como de los mercados de activos virtuales. Se aumentará la eficacia del control tributario y se incentivará el cumplimiento voluntario por el contribuyente de sus obligaciones tributarias.

También se desarrollará la vertiente internacional de la AEAT y un modelo cooperativo con los contribuyentes, impulsando la adhesión a los Códigos de Grandes Empresas, Asociaciones y Colegios de Profesionales Tributarios y Asesores Fiscales ya aprobados, y pretendiendo la aprobación y firma de los Códigos de Buenas Prácticas de PYMES y autónomos.

Los comportamientos fraudulentos o ilusorios son prácticas injustas con el resto de ciudadanos. Con la lucha contra el fraude fiscal protegemos la recaudación. Todos debemos contribuir al mantenimiento de las cuentas públicas y la financiación de los servicios públicos y debemos hacerlo de acuerdo a nuestra capacidad fiscal. Que page más quien más tiene y reciba más quien más lo necesita. No como hizo un Gobierno del PP en la anterior crisis, que bajó los impuestos de los millonarios y subió solo los impuestos a las clases trabajadoras y medias. Hasta 50 veces subió Rajoy los impuestos.

Ahora desde la oposición el PP reclama bajar impuestos, justo lo contrario de lo que hicieron cuando gobernaron. Ya está bien de demagogia, se necesitan impuestos para fortalecer el Estado del Bienestar; para apostar por una buena sanidad pública; una buena educación pública; un sistema digno de pensiones; desarrollar la Ley de Dependencia o el Ingreso Mínimo Vital. No puede haber justicia social sin justicia fiscal. Y el PP, como se ha demostrado, no cree en ninguna de las dos.