Otras miradas

Solidaridad

Tomás Cobo Castro

Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos

Una voluntaria para la vacunación en Londres sostiene un cartel que dice "vacunación necesaria". REUTERS/Peter Nicholls
Una voluntaria para la vacunación en Londres sostiene un cartel que dice "vacunación necesaria". REUTERS/Peter Nicholls

La salud es un derecho fundamental, el "estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedades" que corresponde a todo ser humano "sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social", tal y como define la Organización Mundial de Salud.

Sin embargo, el acceso a la asistencia sanitaria no está garantizado en todas las zonas del mundo. Según datos de la entidad mundial, cerca de la mitad de la población no tiene posibilidades de acceso a los servicios básicos de salud; cerca de 100 millones de personas se ven abocadas a la pobreza extrema para poder costear la atención sanitaria; un 12% de la población mundial invierte hasta un 10% de su presupuesto familiar para pagar servicios de salud y casi 20 millones de niños en todo el mundo no tienen opciones de recibir vacunas ante enfermedades prevenibles; entre otros datos que nos abren los ojos a la desigualdades en salud en el mundo.

En 2020, con la llegada de una pandemia que puso en jaque a todo el planeta, los países con servicios de salud accesibles se encontraron con serias dificultades para soportarlas cifras de contagios e ingresos hospitalarios y, además, continuar prestando la atención necesaria a los pacientes no covid. Los países que no disponen de sistemas sanitarios consolidados se encontraron en una situación de máximo desamparo. Y así sigue siendo a día de hoy, con áreas de población en las que los porcentajes de población vacunada frente a la covid-19 son nulos o muy escasos.

Concretamente, y según los últimos datos, las 20,7 dosis de la vacuna administradas por cada 100 habitantes en África se contraponen a las 137,1 dosis por cada 100 ciudadanos en Europa y las 149,8 en Norteamérica.

Decía António Guterres, secretario general de la ONU, ante una imagen que mostraba vacunas caducadas y en la basura, que, "por un lado, vemos las vacunas desarrolladas en un tiempo récord, lo que es una victoria de la ciencia y el ingenio humano. Y, por otro lado, vemos ese triunfo deshecho por la tragedia de la falta de voluntad política, el egoísmo y la desconfianza. Esto es una acusación moral del estado de nuestro mundo. Es una obscenidad. Hemos aprobado el examen en ciencias, pero no el de ética".

Desde la Organización Médica Colegial, insistimos en intensificar la aportación española para favorecer el reparto equitativo de las vacunas y su llegada a las zonas que todavía están desprovistas de esta medida de protección ante el virus.

Uno de los órganos de acción solidaria directa de la Organización Médica Colegial es la Fundación para la Cooperación Internacional, desde donde emanan todas las acciones relacionadas con la promoción y protección de la salud, la cooperación al desarrollo sanitario, el voluntariado y la acción social, con el propósito de mejorar las condiciones de vida de la población de los países en vías de desarrollo.

Ya no tan lejos, sino entre nuestros propios compañeros, la Fundación para la Protección Social a Médicos de la Organización Médica Colegial ofrece ayudas económicas y soporte emocional a médicos y familiares que atraviesan situaciones complicadas o de necesidad. Se trata de una red de solidaridad pura, de los médicos y para los médicos, con más de 100 años de historia y que durante el pasado año 2020 gestionó más de 2300 prestaciones.

Solidaridad es avanzar en cobertura sanitaria universal y la cooperación entre países para hacer llegar los recursos hasta donde son más urgentes.

Solidaridad es identificar las necesidades de los propios compañeros en situación de vulnerabilidad y promover acciones que les ayuden a superar los obstáculos que han encontrado en su camino.

Solidaridad es, dentro de nuestras fronteras, dirigir todos los esfuerzos conjuntos de organizaciones profesionales, ciudadanos y administraciones para conservar el carácter público, universal y gratuito del modelo sanitario, descrito en la Ley General de Sanidad, la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud y la Ley General de Salud Pública. Este modelo es eje y motor de igualdad de nuestra sociedad.

Solidaridad es recordar hoy, Día Mundial de la Solidaridad Humana, la esencia de la profesión médica: prestar ayuda a los demás, especialmente a los más débiles.