Otras miradas

Trabajo parlamentario y esperanza

María Guijarro

Portavoz PSOE Cooperación Internacional en el Congreso y Secretaria de Cooperación, Inmigración y Refugio del PSE-EE Bizkaia

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe los aplausos de los miembros del Gobierno y de la bancada socialista tras la aprobación de los Presupuestos de 2022. EFE/Fernando Alvarado

Ley de Protección de Huérfanas y Huérfanos de Violencia de Género y Ley de gestión de Residuos. Me temo que si preguntamos a la mayoría de la población española no les suenen. Pues estas dos leyes son dos de las últimas aprobadas en el Parlamento.

Se les une, solo en el mes de diciembre: Ley de Pensiones, Ley de Estabilidad en el Empleo Público, Ley contra el Dopaje, Ley de Gratuidad en Educación Infantil, Ley de Formación Profesional, Ley de Accesibilidad Cognitiva, Ley del Ingreso Mínimo Vital. Y por supuesto los Presupuestos Generales para 2022. Insisto. Esto únicamente en el mes de diciembre. Y como estas Leyes otras muchas en los otros once meses de  2021.

Con una coalición de Gobierno inédita y una pandemia mundial.

Y hay que ponerlo en valor. Esto es la política también. No solo los minutos informativos  dedicados a la bronca y a la crispación permanente. Esto es la POLÍTICA CON MAYÚSCULAS. En este periodo de sesiones recién terminado se han aprobado multitud de leyes que mejoran la vida de la ciudadanía y garantizan el desarrollo económico del país.


Pero, desafortunadamente, todo esto se ha diluido en el barro político y mediático. No tengo la sensación de que este trabajo importante para muchas españolas y españoles, que les afecta directamente, haya sido comunicado con la suficiente potencia para contrarrestar el griterío y los titulares gruesos. No tengo la sensación de que hayamos sido capaces de transmitir todo este trabajo a la ciudadanía.

Pero no me cansaré de contarlo. Así ha sido la intensidad legislativa en todo este año pasado, marcado por la frustrante pandemia, y así será en el esperanzador 2022 que acabamos de inaugurar. Con la misma intensidad legislativa y con el mismo interés de una recuperación justa para nuestro país.

Utilizo la palabra "esperanzador" a propósito. Porque en medio de este tsunami de contagios navideños, de hartazgo y miedo por contagiarse, las personas de la política tenemos el deber de transmitir, de manera sosegada,  ilusión y esperanza. Bastante cansada está ya la población  con la pandemia para que algunos sigan aplicando  el "cuanto peor, mejor". La esperanza basada en el trabajo parlamentario para  hacer frente a situaciones complejas y no el "todo mal".


Hay que saber arrimar el hombro en tiempos duros, hay que saber distinguir entre el bien común y el interés partidista hay que ser, en definitiva, leal a tu país pero sobre todo a tus conciudadanas y conciudadanos y lo que necesitan, sin cálculos electorales.

No se puede obstaculizar deslealmente los esfuerzos del Gobierno y toda la sociedad, hoy lo que hay es un país que va a derrotar a la peor pandemia del último siglo.

Sinceramente. Siempre un país va a estar mucho más "cuidado", ese gran término, si se hace frente a situaciones complejas con eficacia y con diálogo entre gobiernos y administraciones.

Un país siempre va a estar mucho más protegido, si hay diálogo entre partidos, gobiernos e instituciones.

Si nos centramos en el "todo mal" y no en todos estos avances en materia social, económica o sanitaria no seremos capaces de avanzar. Si algunos partidos utilizan permanentemente el "dejar caer", para que "yo lo salve", solo demostrarán que no saben estar a la altura de su país.

Ese país que tanto dicen defender y al que usan únicamente para sacar rédito partidista sin arropar a un Gobierno que frente a adversidades se "arremanga", trabaja, dialoga y construye.

El trabajo legislativo y el trabajo parlamentario merecen el máximo de los respetos y deben ser puestos en valor. Ahí están los datos y fundamentalmente el BOE.

Un BOE que, a pesar de las circunstancias, ha rezumado este 2021 igualdad de oportunidades, justicia y protección social. Seguimos. Con fuerza y con ilusión aunque algunos se empeñen en lo contrario. Trabajo y esperanza para 2022.