Otras miradas

Quién paga la inflación

Montse Melià

Periodista

Varias personas compran en una frutería EUROPA PRESS

El Banco Central Europeo ha anunciado un incremento de los tipos de interés del 0,25% a partir del mes de julio y de medio punto más a partir de septiembre. Dicen que es un aumento necesario para intentar frenar la inflación aunque ya así todo el mundo reconoce que no se va a poder frenar, al menos hasta la segunda mitad del año próximo. El precio de todo ha registrado un crescendo desde hace meses.

Por tanto, es más que probable que todos acabemos pagando los platos rotos, más si cabe los que menos lo pueden pagar. De hecho pagar es lo que llevamos haciendo desde siempre y más en el último año cuando se han disparado los precios de casi todo, incluso de los bienes de primera necesidad el pan, la leche, el aceite , etc.  Si en estos productos básicos hace un año te dejabas unos 15 euros diarios ahora te dejas 20. Esto es un incremento más que considerable, mayor que la inflación. No digamos ya otros "básicos" como la gasolina o la electricidad.

Dicen que la culpa es de la guerra en Ucrania. Seguramente ese es el origen pero lo que no parece es que nadie haga nada para impulsar una negociación que pudiera poner fin al conflicto, al contrario. La UE y los EE.UU lo que hacen es facilitar nuevo armamento al ejército ucraniano lo que no parece que contribuya a frenar nada.  No se escuchan propuestas en paralelo para intentar sentar en un intento de negociación a los contendientes. Al contrario, lo único que nos dicen es que la guerra va para largo, que Estados Unidos aprueba una gran partida económica para mandar nuevo armamento a Ucrania o que se avecina un crudo invierno en muchos sentidos. Que es a Rusia a quien le interesa una guerra de desgaste a largo plazo.

Se acercan tiempos difíciles para las economías domésticas, las que sufren para llegar a fin de mes y las que muy probablemente se van a ir incorporando a ese enorgullecimiento esté intentando acercar posiciones por la vía diplomática pero si es así, no nos lo están contando, más allá de los intentos turcos para permitir la salida al exterior de la gran cantidad de cereales que todos los años exporta Ucrania. Sin estos cereales una gran parte de África está en peligro de sufrir una gran hambruna a la vez que otros muchos países sufren su desabastecimiento.

En esta situación es lógico que pensemos en oscuras motivaciones por las que no se está debatiendo sobre una negociación de paz en Ucrania. El petróleo sube sin parar, eso nos perjudica a los consumidores pero beneficia, y mucho, a los productores. Como más grandes más, Exxon, BP, Repsol, etc. Lo mismo cabe pensar de loas grandes compañías eléctricas y de gas. El conflicto con Argelia es bien claro en este sentido.

Total que como la guerra va a seguir, la inflación seguirá aumentando y el próximo otoño ya puede ser la bomba. Precios de todo disparados, sueldos en la práctica congelados y pensiones en entredicho. Un caldo de cultivo perfecto para el relato populista. Un relato totalmente falso y tendente únicamente a desgastar al actual gobierno puesto que ni el PP ni Vox apoyan en el Congreso ninguna de las medidas tendentes a aprobar ayudas directas a los consumidores y a reducir el margen de beneficios de las grandes compañías.

Por otro lado, es cierto que los precios no paran de crecer, impulsados per el incremento disparado del precio de los carburantes. Y que muchas familias ya casi no tienen agujeros en el cinturón para poder llegar a fin de mes. Pero también es cierto que la situación económica es parecida en toda Europa. Se registran niveles parecidos o superiores de inflación en Italia, que no tiene un gobierno de izquierdas, sin ir más lejos.

Al gobierno de Pedro Sánchez no le va a quedar otro remedio que seguir tomando medidas para paliar los efectos de estos precios disparados en los bolsillos de los ciudadanos y no parece que una reducción de impuestos sea la vía más idónea. Control de la subida de los precios de los alquileres, descuentos en el precio de la gasolina, etc. Pero , también tendría que ser posible que los gobiernos e incluso la UE pudieran controlar los excesivos beneficios de las compañías energéticas. Se trata de poder convertir ese sistema económico en algo más amable para todos, en lugar de algo mucho peor a lo que tenemos , como propone la ultra derecha.

Los niveles de inflación son altos en toda Europa y España no registra los peores datos de todos los países. En el único dato que España va francamente peor que la media es en el desempleo y la creación de puestos de trabajo. Este es un mal endémico en este país, especialmente el paro juvenil.

Una de las cosas que ocurren es que existe una infradotación de los servicios públicos. Contrariamente a lo que dice el populismo España tiene menos servidores públicos (funcionarios) que la media europea y una gran cantidad de ellos son interinos. Una gran parte de las empresas de este país también carecen del personal necesario y eso se nota en todo tipo de servicios: sanitarios muy especialmente, ventas, etc. Y no parece que eso se vaya a solucionar en los próximos meses, probablemente al contrario. Más allá de la convocatoria de plazas de funcionarios del estado, las CCAA debieran hacer lo mismo, concretamente en la Sanidad pública que está por los suelos, cuando era uno de los orgullos de este país.

Dicen que la izquierda siempre pierde elecciones por motivos económicos y la derecha por aspectos más morales o de tipo político. No tengo claro que esta máxima se cumpla en el caso de España. Por los menos al PP, que es uno de los partidos más corruptos de Europa, no le va mal del todo.