Ahora que no nos oye nadie

Vox intenta manipular el resultado de las encuestas de 'Público'

Ha vuelto a ocurrir: el partido de ultraderecha Vox ha hecho un ruego a sus simpatizantes para boicotear las encuestas de Público, llamando a la votación masiva hacia una de las respuestas de nuestro sondeo, desde sus canales de redes sociales.

A las 10.34 horas del pasado domingo 1 de diciembre lanzábamos la siguiente pregunta: "¿Eres partidario/a de que se haga un 'cordón sanitario' a la ultraderecha de Vox en el Parlamento?". Y las posibles respuestas eran muy sencillas: "" y "No". Apenas habían transcurrido un par de horas desde ese momento, cuando a las 12.44 horas, en el canal oficial de Vox en Telegram, que seguían aquella mañana cerca de 13.000 usuarios, se publicó el siguiente mensaje: "Vota NO y difunde para fastidiarles la encuesta a los progres"; y a continuación el enlace a nuestro contenido. Este mensaje, además, pasaba a ser rápidamente replicado en numerosos cuentas y perfiles de Vox, tanto en Twitter, como en Facebook.

Vota NO y difunde para fastidiarles la encuesta a los progres
Mensaje en el canal oficial de Telegram de Vox, llamando al boicot de la encuesta en 'Público': "Vota NO y difunde para fastidiarles la encuesta a los progres".

Y es justo en ese momento cuando se observa un cambio de rumbo en las votaciones, que consigue torcer el resultado a favor de la opción de voto que pide la formación de ultraderecha en sus mensajes. Así, de las 14.447 respuestas totales que recibió esta encuesta, hasta que se cerró en la mañana del lunes, la opción del '' había recibido unos modestos 4.423 votos (un 31% del total), mientras que la opción del 'No' había arrasado con 10.024 votos (un 69% del total).

Haciendo un análisis en detalle de la progresión de los votos desde el momento de la publicación de la encuesta y hasta su cierre, hemos observado algunas picos en las votaciones que nos llevan a concluir la existencia de esa acción de alteración de los resultados mediante la llamada masiva a la votación hacia una sola opción. Un hecho que constatamos al identificar los momentos de publicación de los mensajes por parte de la formación ultra en sus canales de redes sociales. Se trata de una práctica que sólo persigue dar la vuelta a unos resultados en contra, inflando el número de votos a favor, creando un resultado artificial, que distorsiona la realidad y que ninguna herramienta de seguridad es capaz de frenar.

¿Son seguras las encuestas de Público?

Como parte de las acciones de participación que ofrecemos a nuestros lectores, es habitual que publiquemos encuestas en las informaciones de Público en las que les pedimos que se posicionen ante algunos temas. Y lo hacemos con la única ambición de conocer su opinión respecto a los protagonistas y los hechos informativos, como también hacen la gran mayoría de medios en internet.

Conscientes de cómo funcionan las encuestas en la red y la facilidad que ofrece este entorno para las malas prácticas que sólo buscan alterar los resultados, todas las encuestas de Público se elaboran en la plataforma Ex.co (antes Playbuzz), una tecnológica experta en contenidos interactivos, con la que trabajan otros medios o grupos de medios como Mediaset, Netflix, Marca, CBS, The Telegraph, SkyNews y HuffPost, entre otros muchos.

Para evitar el engorro de un sistema de registro de usuarios, que les obligaría a identificarse mediante un nombre y una contraseña simplemente para votar, esta plataforma ofrece una primera capa de seguridad que identifica el navegador utilizado por el usuario mediante una cookie e impide que pueda repetir su voto en ese entorno hasta pasadas al menos 24 horas. Aún así, dispone de otras dos capas de seguridad añadidas a la primera.

Por un lado, un sistema de bloqueo de direcciones IP, que impide que desde una misma dirección de internet se pueda votar más que unas pocas veces, lo que dificulta el uso de robots para alterar las votaciones, pero permite que puedan votar al menos un pequeño número de usuarios en una red corporativa, al compartir dirección en internet. Finalmente, cuando observamos alguna actividad irregular en los resultados de las encuestas, podemos llegar a activar la seguridad que ofrece Google Captcha, un sistema que consigue identificar que el usuario que está al otro lado de la pantalla es un ser humano y no un robot.

Por norma general, esto ya supone seguridad más que suficiente para que nadie haga trampas... Hasta la aparición de Vox en el panorama político estatal. La formación ultra ha intentado boicotear las encuestas de Público en al menos otro par de ocasiones, pero han sido intentos que siempre hemos detectado a tiempo.

Las estrategias de manipulación de los votos en las encuestas online por parte de los partidos políticos son una práctica habitual en muchos países, y esta actividad se ha intensificado en los últimos años. Las elecciones en EEUU, en México, en Reino Unido y en España se han visto afectadas por estas malas prácticas. La difusión de noticias falsas desde medios fantasmas, el spam de las mismas desde cuentas en redes sociales creadas para la ocasión y la utilización de granjas de troles o el uso de robots para la difusión de mensajes son ya prácticas habituales, aunque los partidos políticos lo suelen negar sistemáticamente.