Despotismo ¿ilustrado?

Como médico, no defenderé el tabaquismo, pero sí intentar su exorcismo y recordar su beneficio sobre la enfermedad de Parkinson, el acné o el dolor abdominal. Apostillar que otros factores de riesgo cardiovascular no menos graves están consentidos por la Administración e, incluso, disfrutan de días nacionales. El colesterol, factor de múltiples patologías, es protagonista de días festivos como en Cataluña el ‘dijous gras’, y el cava es el abanderado de cumpleaños y fiestas de Navidad. No hay que olvidar la cultura del vino, tan extendida y promocionada en la península. La prohibición de fumar en los bares no es más que una variedad de la Ley Seca que se vivió en América y llevará a la ruina a pequeñas empresas. ¿Fumar perjudica la salud? Cierto, pero también el estrés y, sobre todo, el paro, y ya existen tres millones.

 

GRISELDA MARTÍN CARPENA BARCELONA

Se entiende que no se permita fumar en espacios públicos: bibliotecas, hospitales, lugares de trabajo, etc. Aun así, no se entiende por qué no puede habilitarse una sala de fumadores, si está aislada. Es puro despotismo.

¿Qué sucede en los locales privados? Ninguna ley prohíbe abrir una cafetería sólo para no fumadores, así que en teoría es muy sencillo: habría locales para fumadores y locales para no fumadores. ¿Cuál es el problema? Que los locales para no fumadores no son rentables y a lo mejor hay pocos. Bueno, pues qué le vamos a hacer. También hay muy pocas librerías que vendan clásicos grecolatinos. ¿O podemos exigir que, para proteger la salud intelectual, todas las librerías estén obligadas a dedicar siete estanterías a clásicos grecolatinos? Los no fumadores quieren que haya bares en los que no se fume. Pues que abran ellos un bar y ya está, nadie se lo impide. Lo que pasa es que no quieren sólo eso: exigen poder entrar a cualquier bar y que los demás no fumemos. ¿Y por qué narices no vamos a poder echarnos un cigarrillo los adultos en un bar? ¿Por qué los no fumadores quieren ir precisamente a ese bar? Pues que vayan a otro de no fumadores. ¿Que no hay suficientes? Bueno, pero a mí ¿qué me cuenta? ¿No es un mercado libre? Tampoco hay suficientes librerías donde vendan a Propercio en latín.

Como usted bien dice, trabajar diez horas al día por mil euros al mes tampoco puede ser muy sano. Ni estar en el paro. Lo que pasa es que en eso sí tienen responsabilidad las autoridades: fumar o no, en cambio, es una decisión personal y libre.