Voto lúdico

Con el fin de no atrofiar mi cerebro del todo, el otro día vi las noticias en dos canales de enfoque diferente. En uno de ellos se mencionaba que la corrida de José Tomás en Barcelona era benéfica; los cuatrocientos mil euros de recaudación iban destinados a la Fundación que lleva su nombre.  Pensé: “soy un antitaurino convencido, pero me parece bien que al menos ese dinero vaya para una buena causa”. El segundo noticiario me bajó de la nube. El casi medio millón de euros recaudado es para la promoción de la fiesta taurina en Cataluña. Miré a mi chica y me dijo: “deberían hacer un referéndum sobre la fiesta taurina”. Yo pensé: “de esto tengo que escribir una carta”… y seguí comiendo.

IGNACIO CABALLERO BOTICA. MADRID

Nunca he sido demasiado demócrata, en vista de que la “democracia real” funciona casi peor que el “socialismo real”. Aun así, creo que hay infinidad de cuestiones que deben regularse conforme a la opinión de la mayoría. Una de ellas no son, por cierto, los espectáculos públicos. ¡Un referéndum sobre los toros! Oiga, ¿y por qué no, ya puestos, sobre las películas de Almodóvar, ARCO y los cuadros de Barceló o la ópera? O algo más parecido: ¿celebramos un referéndum para decidir si se permite o no tener animales domésticos? Habrá quien piense que ser propietario de un animal doméstico es una forma de dominación y esclavitud, además de un acto de repugnante soberbia antropocéntrica que desprecia la dignidad animal. ¡Por la emancipación de las mascotas! ¡Rompamos las correas! ¡Autonomía canina y felina!

Quizá se refiera al bienestar de los animales. En ese caso, habría que votar también sobre los concursos hípicos, el circo, el foie-gras, el filete de ternera y la existencia de parques zoológicos. Los toros son un espectáculo que goza de cierta tradición en toda España (Cataluña incluida) y que a no pocas personas les parece una forma de arte. Que yo sepa, no es obligatorio asistir, como no es preceptivo comer chuletas de lechal.

No me cabe duda de que, a nada que se ponga, a su chica se le ocurrirán asuntos mucho más entretenidos y vistosos para someterlos a referéndum recreativo. ¿A que sí?