Pato confinado

Receta de sopa de albóndigas picante

Sopa de albóndigas.
Sopa de albóndigas. Por KamranAydinov - www.freepik.es.

La sopa de albóndigas no es una de las sopas más comunes en nuestra gastronomía, o al menos no es tan popular como puede serlo en Europa Oriental, y es extraño, porque está de vicio. Para los que amen la sopa y las albóndigas por separado la unión de ambas puede ser muy suculenta, una fuerza de la naturaleza. Es gloria bendita zamparse los tropezones de la carne picada bien aliñada en el caldo. No es una receta difícil y se puede amoldar muy bien a cualquier paladar (en función de las especias y hortalizas que se añadan). En esta ocasión os presentamos una versión picante y bastante especiada. Está a medio camino entre un consomé y un goulash, como una versión fogosa de la ciorbă de perişoare rumana. La receta funciona también sin picante y está igualmente deliciosa. Y si quieres otra idea, puedes seguir los mismos pasos que la sopa de callos (link al final de esta entrada) y hacerla con nata, huevo y perejil.

Receta de sopa de albóndigas picante

Ingredientes 4 personas:

  • 1 kilo de carne picada mezcla (cerdo y vacuno).
  • 1/2 pimiento rojo.
  • 2 zanahorias.
  • 1 chirivía.
  • Medio puerro.
  • 1 cebolla.
  • 1 carcasa de pollo.
  • 1 patata grande (opcional).
  • Varios huesos ternera.
  • Un trozo de espinazo de cerdo.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 cucharada de salsa de tomate (opcional).
  • Pimentón rojo o paprika.
  • 1-2 guindillas de cayena.
  • Salsa picante.
  • Perejil picado.
  • Pimienta negra.
  • Aceite de oliva virgen.
  • Sal.

Elaboración:

Se trata de hacer con los huesos y el pollo un caldo con suficiente presencia que servirá de base para este plato. En algunas recetas se prescinde de elaborar el caldo y se deja que sea solo la carne picada la que le de el sabor. También puedes usar un caldo ya preparado. Las albóndigas pueden elaborarse según el método tradicional, con huevo y harina, o sin enharinar, tirándolas directamente en la sopa una vez tengan su forma. Un truco para los amantes del picante es echarle a la masa de carne picada unas gotitas de tabasco o de alguna salsa que tengas en casa. Se le suele añadir a esa mezcla cebolla, ajo y perejil muy bien picados. Se rehogan las verduras en la olla y se cuecen luego las albóndigas junto al sofrito. Acepta un punto de comino y otras especias al gusto. También una patata pelada y cortada en gajos y cocida en el caldo.

1. Haz el caldo base y la masa de las albóndigas:

Crea el caldo base en una olla. Añade la carcasa de pollo, los huesos de ternera y el espinazo (acepta también morcillo y otras carnes). Tenlo en ebullición en abundante agua unos 15 minutos en la olla exprés, o 30  minutos en una olla normal. Prepara la mezcla de las albóndigas. Pon en un bol la carne picada y un huevo batido. Añade un diente de ajo, perejil, y media cebolla muy picados. Echa unas gotitas de salsa picante (sin pasarte) y un poco de sal. Puedes añadir un chorrito de leche y migas de pan para que las albóndigas salgan más cremosas. Amásalo todo con las manos. Dales forma (no demasiado grandes) y pásalas por harina (opcional).

2. Prepara el sofrito de la sopa:

En una olla, con un chorrito de aceite de oliva virgen caliente, sella las albóndigas con un poco de sal. Piensa que el caldo ya llevará grasa, así que vigila con el aceite en el sofrito (puedes, de todos modos, desengrasarla cuando se temple). Retira las albóndigas y reserva. En ese mismo aceite pon a pochar la cebolla, la zanahoria, el puerro, la chirivía y el pimento rojo, cortados en daditos pequeños. Añade las especias y la guindilla de cayena (al gusto). Echa una cucharada de salsa de tomate para darle más sabor (opcional).

3. Cuece la sopa de albóndigas picante:

Añade al sofrito las albóndigas y el caldo. Llévalo a ebullición. Cuécelo a fuego medio durante unos 20 minutos. Comprueba el punto de sal. Echa perejil picado, remueve y apaga el fuego. Deja que repose. Sírvelo caliente.

➥ Seguimos con una sopa de callos rumana.