Pato confinado

Receta de albóndigas de berenjena con salsa de tomate

Receta de albóndigas de berenjena.
Albóndigas de berenjena con salsa de tomate.

De pelotas y con pelotas, esta es una receta vegetariana especial. Una de las más logradas sin la intercesión de la carne (no la echarás de menos). Son albóndigas de berenjena. ¡Suenan campanas en el reino vegetal! ¡Tambores por una receta! ¡Empieza la fiesta en casa! Sustanciosas, funcionan a la perfección. Pelotitas de sabor. Es por la fuerza de este vegetal de cultivo milenario, por su gusto y extensión suculenta.

El procedimiento es similar al de las albóndigas de pescado: se machaca la verdura cocida y se mezcla después con huevo y pan rallado, que harán de argamasa. Se les da forma redonda, un viaje por harina, y se fríen en aceite caliente. Pueden comerse tal cual salen de la fritura o cocinarse en salsa. Solo necesitan algo de paciencia y ganas de mancharse las manos. Formar las bolitas como un dios infantil que desee inventar un nuevo sistema solar. Pueden llevar hierbas aromáticas y un puntito picante. El dilema está en que salgan lo suficientemente consistentes para que su forma esférica no se convierta en una supernova sobre el huevo batido.

Receta de albóndigas de berenjena con salsa de tomate

Ingredientes 2 personas:

  • 2 berenjenas.
  • 1 cebolleta o cebolla.
  • Pan rallado abundante (lo suficiente para que tomen consistencia).
  • Perejil fresco.
  • 4-5 tomates maduros.
  • Varias cucharadas de tomate concentrado o salsa de tomate frito de bote.
  • Albahaca fresca.
  • 1 diente de ajo o ajo en polvo.
  • Orégano seco.
  • 1 huevo.
  • Harina.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

Elaboración:

Debes pochar la cebolla y la berenjena hasta que estén tiernas y sea fácil trabajar con ellas. Algunos cocineros prefieren hacer la berenjena al horno (menos aceite). Si se hace en la sartén, el vegetal se cocina pelado para facilitar el proceso. Se le añade el huevo batido y abundante pan rallado; luego se pasan las albóndigas por harina y se fríen. Si tienes tiempo puedes dejar que se temple la mezcla y que se evapore la humedad (ponla en un bol en la nevera unos 20 minutos antes de hacer las pelotitas). En cuanto a la salsa, puedes sacarlas fritas y acompañadas de mostaza o de otro condimento de tu agrado, o guisarlas en su jugo, adaptando la receta que suelas utilizar en tus albóndigas de carne. Calcula, más o menos, una berenjena por comensal (al cocinarse y perder agua se reducen bastante).

1. Pocha las berenjenas y haz la mezcla:

Pela la berenjena y córtala en daditos. Pela la cebolla y trabájala del mismo modo. En una sartén pon a calentar un chorro de aceite de oliva. Añade los vegetales y deja que se cocinen a fuego medio-bajo (con la tapa). Espera a que estén muy bien pochados. En un bol bate un huevo. Retira las berenjenas y la cebolla de la sartén, escurre su aceite en un colador. Introdúcelas en el bol y ve mezclándolo y machacándolo con un tenedor junto al huevo batido. Añade perejil y un diente de ajo muy bien picados. Echa pan rallado y ve removiendo hasta obtener una masa compacta y lo suficientemente firme. Tápalo con papel film y que repose un cuarto de hora o veinte minutos en la nevera.

2. Fríe las albóndigas y guísalas con la salsa de tomate:

Dale forma de albóndiga a las berenjenas, no demasiado grandes. Pásalas por harina. Fríelas en abundante aceite caliente (que queden doradas) con una pizca de sal. Resérvalas. En una sartén amplia empieza a guisar los tomates maduros (pelados y cortados en dados pequeños o triturados) con un chorro de aceite. Añade unas cucharadas de salsa de tomate concentrado o de tomate frito de bote de calidad para reforzar el sabor. Cuando tengas hecha la salsa (un cuarto de hora), tira una cucharadita de orégano y varias hojas de albahaca fresca. Deja que se cocine durante unos minutos. Añade por último las albóndigas de berenjena, y tenlas a fuego medio, con la tapa tapada, durante otros cinco minutos más. Deja que repose. Sírvelo caliente.

➥ Seguimos con una receta de berenjenas rellenas de atún y huevo duro.