Trabajar cansa

La Paz recorre el mundo

"Sólo la cooperación entre todos solucionará los problemas de la humanidad, así lo entienden Obama y Zapatero" -Elena Valenciano, secretaria de Política Internacional del PSOE- 

                            

 Como esperábamos, la concesión del Nobel a Obama ha desatado una fiebre pacifista en el planeta, preludio de una nueva era de armonía. Y el primer apóstol de la Paz será nuestro presidente, que inicia hoy la que podríamos llamar Semana de la Paz, adelanto de un semestre de sonrisas y abrazos.

La caravana del amor partió de Madrid, tras presenciar el desfile de las Fuerzas de Paz y Reconstrucción que cada año se celebra en doce de octubre -día que conmemora hechos amistosos de hace cinco siglos-. El avión presidencial, pintado con flores y colores alegres para la ocasión, aterrizará primero en la capital mundial de la Paz, Washington, donde le aguarda el hoy Premio Nobel de la Paz, antes conocido como presidente de Estados Unidos.

Juntos hablarán de las cosas que habla la gente de paz. Obama, de sus simpáticos planes para Afganistán, o de sus bases florales en Colombia. Zapatero podrá presumir de cómo España ha multiplicado por cuatro la venta de material militar en los últimos siete años  -sexto exportador mundial-, o explicarle cómo acabó con la jurisdicción internacional.

De Washington, Zapatero viajará a Peaceland, antes conocido como Oriente Próximo, auténtico parque temático del amor fraternal. En Israel (país al que vendemos armas) departirá con otro Premio Nobel, el hoy presidente Simón Peres, que le contará cómo van los pacíficos asentamientos en Cisjordania, o la construcción de ese muro cuyo único propósito es cubrirlo de pintadas con mensajes de buen rollo. Zapatero reiterará los mismos mensajes de esperanza que los palestinos llevan décadas escuchando, y prometerá una inminente cumbre, conferencia u hoja de ruta. Ya digo, una nueva era.