Trabajar cansa

Doctor Díaz y Mister Ferrán

"Siempre he distinguido la doble faceta y la doble función de Díaz Ferrán. Una cosa es como empresario y otra como presidente de CEOE." -Cristobal Montoro, coordinador de Economía del PP- 

                

Ah, entonces era eso. Todos preguntándonos si es posible ser al mismo tiempo un buen presidente de la patronal y un pésimo empresario, y resulta que es un problema de doble personalidad, del tipo doctor Jekyll y mister Hyde. Imagino la inquietud de los miembros de la junta directiva de CEOE cuando hoy se reúnan con su presidente bipolar. ¿Quién será el que les pida que le renueven la confianza? ¿El doctor Díaz que defiende los intereses patronales en el diálogo social, o el mister Ferrán que va quebrando una tras otra sus empresas? 

El doctor Díaz, la cara bonita, se sienta con el gobierno y los sindicatos en los sofás de Moncloa, aprieta las tuercas en la negociación, pelea por lograr los objetivos empresariales. Pero de repente se convierte en el oscuro mister Ferrán que hunde Aerolíneas Argentinas, tumba Air Comet, arruina Seguros Mercurio y mantiene tiritando Viajes Marsans –ahogada en deudas, y cuyo director general acaba de dimitir-. 

Pero claro, como en la novela de Stevenson, al final el terrible Hyde se come al bueno de Jekyll, y el mismo mister Ferrán que mantiene ocho meses sin sueldo a los trabajadores de Air Comet acaba sentándose en el sillón de CEOE, desde donde enseña los colmillos pidiendo despido barato, contratos sin derechos y rebajas salariales. 

No es el único dirigente empresarial que sufre desdoblamiento de personalidad. Ahí está el presidente de la Cámara de Comercio madrileña, Santos Campano, fiel escudero de Ferrán desde hace años, y capaz de presidir una patronal del pequeño comercio (CECOMA) y al mismo tiempo aplaudir la libertad de horarios comerciales que tanto daño hace al pequeño comercio. Ayer defendió con amor a Ferrán: lo presentó como una víctima, y advirtió que "hay que conocer todo en la interioridad para poderlo juzgar", tal vez refiriéndose a esa lucha interior entre Díaz y Ferrán. 

Pese a todo, hay empresarios que prefieren ser representados por mister Hyde. Pues que tengan cuidado, no sea que acaben siendo ellos también víctimas de su criatura.