Día de nervios en los bancos

“Eric Cantona es un inmenso futbolista, pero cada uno debe intervenir dentro de sus competencias. Yo no jugaría al fútbol.” -Christine Lagarde, ministra de Finanzas de Francia-

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Hoy puede ser un día de nervios en más de una sucursal bancaria. Habrá empleados que como vean a un cliente avanzar hacia la ventanilla libreta en mano van a temblar más que si fuera un atracador con escopeta, y si alguien coge un impreso de reintegro son capaces de pulsar el botón para llamar a seguridad. Y es que hoy los ciudadanos estamos llamados a una ‘huelga bancaria’, cuyo funcionamiento es muy simple: vas al banco, sacas todo tu dinero y le dices “hasta nunca”.

La idea lleva ya tiempo circulando, pero se hizo popular hace unas semanas cuando un ex futbolista francés, Eric Cantona, llamó a ella en un video que ya habrán visto. En él, Cantona dice que “la revolución se hace en los bancos”, y dice que si veinte millones de personas vamos el mismo día a retirar nuestro dinero, el sistema se hunde.

El asunto tiene más de gesto de protesta que de acción viable, porque lo cierto es que los bancos no tienen nuestro dinero, no lo tienen físicamente, disponible, pues sólo están obligados a conservar líquido un pequeño porcentaje, y el resto lo prestan o lo invierten. Además, los bancos no son tontos, y también han visto el video de Cantona, así que ya estarán preparados para evitar un escenario así.

Sobre todo deben de estar tranquilos por una realidad que conocen bien: la mayoría de clientes no tiene mucho para retirar –como no quieran llevarse los números rojos-, o están pillados por hipotecas y créditos, de forma que si llegas protestando puede que sean ellos los que te quiten hasta la camisa. Pero además, saben que los ciudadanos somos muy prudentes, y en tiempos de crisis muchos tienen más miedo a un colapso de los bancos que a seguir sufriendo sus abusos.

Si no para hundirlos, la protesta bancaria debería servir al menos para que se pongan nerviosos y sepan que estamos hartos. Y en cuanto podamos, hoy mismo o cualquier otro día, nos llevamos nuestro dinero a otra parte. ¿A dónde? Hay otras opciones aparte de la baldosa o el colchón: la llamada banca ética, como Triodos o Fiare. Yo ya he dado el paso, y no me ha detenido el guardia al salir de la sucursal.