Trabajar cansa

La herencia de Zapatero

 

La frase más repetida en los próximos meses será esa de "la herencia que nos ha dejado Zapatero". La repetirán día sí y día también Rajoy y hasta el último subsecretario, cada vez que en los próximos meses tengan que aprobar recortes y medidas antisociales. Todas serán justificadas a partir de la misma fórmula: "Con la herencia que nos ha dejado Zapatero no nos queda otro remedio…"

No sólo los dirigentes populares evocarán el legado del anterior gobierno. En la calle Ferraz también se van a acordar por mucho tiempo de "la herencia que nos ha dejado Zapatero". Cerrar un ciclo de gobierno con un partido hundido es un duro golpe, como lo es quedar fuera de juego en la mayoría de instituciones, sin apenas alcaldes ni presidentes autonómicos, lo que dificultará la reconstrucción, dada la dependencia institucional de un partido con base social declinante.

También los ciudadanos nos acordaremos de "la herencia que nos ha dejado Zapatero". Aparte del balance menguante de sus dos legislaturas, y los estragos de su política económica, hay que anotarle una parte importante del mérito en la mayoría absoluta de Rajoy, pues más que ganar el PP las elecciones, se las ha ganado el PSOE: sin el malestar ciudadano por la política anticrisis no habría conseguido Rajoy una victoria tan rotunda ni en sueños.

Siete años de gobiernos socialistas nos dejan como legado una España estremecedoramente azul: además de un gobierno con manos libres, casi 4.000 alcaldes y 11 autonomías (que podrían ser 12 con Andalucía), lo que supone una acumulación de poder sin precedentes. Podrá legislar y ejecutar a placer, y controlará organismos de todo tipo, incluidas televisiones públicas.

Eso sí: de poco va a servir culpar a "la herencia que nos ha dejado Zapatero". Ni valdrá como excusa para los recortes del PP ni para su incapacidad de sacarnos de la crisis; ni le servirá al PSOE para levantarse del suelo y sacudirse el polvo simplemente retirando su retrato de los despachos; ni nos vale a los ciudadanos de izquierda para explicarnos cómo es posible que España sea un país tan azul.