Opinion · Verdad Justicia Reparación

¡Despertad a la bestia!

Por Rosa García, miembro de La Comuna.

¡Despertad a la bestia! han ordenado los que ordenan todo en su provecho. ¡Despertad a la bestia! Que enseñe sus colmillos, sus negras fauces, que recuerde a las gentes el terror y el miedo acumulado en la historia de los pueblos.

Y los obedientes medios de desinformación se han puesto al servicio de sus pagadores, cómo no. Y han llenado la pantalla de vociferantes fascistas para vanagloria del fascismo patrio que siempre ha estado ahí porque nunca fue derrotado en España.

¿Acaso es casualidad que las televisiones y periódicos, particularmente los de grupo Planeta y los del corrupto Berlusconi, hayan llenado su “parrilla” de entrevistas, tertulias y reportajes vanagloriando a Franco y su dictadura? ¿Acaso es casualidad que apenas se haya escuchado la voz de las víctimas del franquismo, de las torturas, encarcelamientos, desapariciones? No lo creo.

¿Acaso es casualidad que la fundación del dictador apoye el “manifiesto” que más de doscientos supuestos intelectuales y propagadores del negacionismo histórico y del blanqueamiento del franquismo publicaron contra la Ley de Memoria Histórica y de su posible modificación? ¿Doscientos “intelectuales”? ¿En España? No lo creo. La palabra intelectual siempre ha ido asociada al compromiso social, a la lucha por las libertades, al desarrollo y al avance de la sociedad. Y en ese manifiesto infame se justifica y se defiende justamente todo lo contrario.

No pueden hacer desaparecer las fosas comunes y los cadáveres de las cunetas. Se les olvidó hace cuarenta años que, quizás, algún día, esos testimonios saldrían a la luz y serían incontestables; así que mejor se inventan la historia, la tergiversan; es fácil, llevan haciéndolo ochenta años y son catedráticos de la manipulación. Sí, hay cadáveres sin sepultar, como el de García Lorca, ese magnífico poeta que sigue desaparecido en el barranco de Víznar para vergüenza y oprobio de los que lo asesinaron, de los que callaron y de los que ahora quisieran que lo olvidáramos.

Los viejos y nuevos tahúres de las finanzas, los que se creen con derecho a todo y, sobre todos, los que tienen en nómina a políticos, periodistas, tertulianos, policías, jueces, fiscales, catedráticos y a cualquiera que les resulte de interés, andan revueltos. No se esperaban el triunfo de la moción de censura que desalojó a Rajoy y al PP del poder. Creían que tendrían tiempo suficiente para pulir su nuevo artefacto: Ciudadanos. Tan parecido al PP que resulta difícil de distinguir.

Pronto fueron recibidos en Moncloa y se apresuraron a darle a Sánchez los toques necesarios para que no se salga, ni en lo más mínimo, del guión establecido por ellos. Esto de que pueda votar cualquiera les tiene muy soliviantados. La democracia nunca ha sido una prioridad de los poderosos sino una exigencia de los oprimidos.

Las grandes promesas de Pedro Sánchez empezaron a matizarse y puntualizarse. Una pena volver a retroceder al conocido estilo del PSOE: “Donde dije digo, digo Diego”.

Sucedió con el anuncio de la exhumación de los restos de Franco del ignominioso mausoleo de Cuelgamuros, construido por presos políticos y edificado para mayor gloria de este sanguinario dictador que es una herida sangrante para todas las víctimas del franquismo y que proyecta su asquerosa sombra sobre los más de 150.000 asesinados que aún permanecen en las cunetas. Sacar los restos de Franco es una reivindicación insistente del movimiento para la Memoria Histórica democrática y una de las recomendaciones expuestas en el informe que realizó en 2014 Pablo Greiff, Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justica, la reparación y las garantías de no repetición de la ONU.

El Estado español es el único de Europa donde aún se glorifica a un dictador fascista y se mantiene con fondos públicos no solo su engendro funerario sino también la fundación que lleva su nombre. Es una lacra más, heredada de la transición “modélica” que pactaron a espaldas del pueblo, como lo fue la monarquía reinstaurada por Franco. No ha olvidado el rey a quién debe su corona y por eso no dudó en mantener los privilegios de la familia del dictador reafirmando el título de ducado de Franco a la nieta del dictador, un título inventado por su padre, el emérito. ¡Vergüenza!

Durante estos meses de verano, personajes de distinta calaña han aparecido en las tertulias, reportajes y entrevistas de las televisiones a diario para dar rienda suelta a su basura fascista. Por supuesto, mezclando el tema de la exhumación con Cataluña, para aprovechar el dos por uno: atacar a los demócratas estén donde estén. Y atizar la hoguera del odio, que tan buen rendimiento les ha dado a lo largo de la historia cuando hay que salvar los privilegios de los poderosos.

En un país donde no es delito hacer apología del franquismo (fascismo patrio, para entendernos) han aparecido nostálgicos con banderas fascistas vomitando odio contra los luchadores demócratas y en especial contra la periodista Cristina Fallarás, objeto de una campaña de amenazas por defender lo que es obvio: Franco y los franquistas asolaron nuestras tierras y a nuestras gentes.

Resulta curioso, cuando no ofensivo, que en esas tertulias hayan estado ausentes representantes del movimiento por la Memoria Democrática, salvo excepciones. Colectivos memorialistas, contra la impunidad y de víctimas del franquismo, como CeAqua y La Comuna, llevamos años luchando incansables por conseguir Verdad, Justicia y Reparación para todas las víctimas de la larga dictadura franquista.

Dicen que los perros intuyen la muerte y ladran anunciándola. En este caso son los fascistas los que están ladrando por toda Europa y Estados Unidos. Y es que no les salen las cuentas, a su avaricia obscena no la sacian con nada. La crisis financiera de 2007 no ha sido del todo arreglada, como no podía ser de otra forma, ya que no ha habido ningún cambio estructural, como hubiera requerido. China sigue pidiendo su cuota de poder y EEUU cree que aún puede dar órdenes, pero es un gigante con pies de barro que va a morir matando, como todos. Las consecuencias de los cambios arancelarios no se van a hacer esperar. Ruge la industria armamentística, necesita más guerras, ya ha probado las nuevas armas en Siria y en Yemen y está deseando darles salida.

El triunfo de Trump fue una señal inequívoca. Cuando los poderosos recurren a un loco para gobernar hay que echarse a temblar. Ya lo hicieron con Hitler. Esa vez les salió mal, pero a costa de 50 millones de muertos. Es decir, nos salió mucho peor a nosotros, los que siempre ponemos los muertos. Y en Europa, el fascista Selvini y su política racista; en Alemania, las manifestaciones contra los extranjeros; en Austria el auge del nazismo; en Hungría más de lo mismo; en Polonia, el negacionismo… Podemos cerrar los ojos y soñar. Soñar que no va a pasar nada, que la democracia es fuerte y puede contener a esta gentuza sedienta de horror… Seguro que empiezan por otros: por los inmigrantes o por los catalanes, por ejemplo. Ya tienen la campaña de deshumanización del enemigo muy avanzada: esos locos de los lazos amarillos que “ensucian” las calles; mientras que los poderosos están ensuciando la democracia que tanto nos costó conseguir.

Hoy, defender la democracia es un imperativo, como lo ha sido siempre. Las batallas que se pierden son las que no se dan, y da igual quién lo dijo, estoy de acuerdo. Hay esperanza, siempre hay esperanza. No vamos con las manos vacías, otras y otros batallaron antes y nos legaron el resultado de sus luchas y sus sacrificios. ¡Va por ell@s!

¡Memoria, Verdad, Justicia, Reparación y Garantía de no repetición!

Postdata: El jueves por la noche (los fascistas) agredieron a nuestra compañera Kutxi en las fiestas de Arganzuela. Querellante contra Billy el Niño por torturas, ahora vuelve a sufrir un ataque fascista. Es muy fácil romer una costilla a una mujer de casi 70 años y menos de 50 kilos. #Cobardes #Stopfascismo