Otra resolución contra la ocupación israelí

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el viernes otra resolución concerniente a la ocupación israelí de los territorios palestinos, pero se trata de una resolución como las anteriores, es decir que no tendrá la menor repercusión sobre puesto que ni Estados Unidos ni Europa tienen el menor interés en resolver el conflicto y así lo han demostrado durante un año detrás de otro y durante una resolución detrás de otra.

Como sea que la resolución no contiene ninguna medida coercitiva que obligue a Israel a detener la construcción en los territorios ocupados ni el desmantelamiento de las colonias judías existentes, puede decirse que la resolución es papel mojado.

De hecho, la resolución es en sentido estricto una recomendación y no un texto vinculante, de manera que lo que más probablemente ocurrirá es que Israel seguirá construyendo a destajo en los territorios palestinos sin que nadie mueva un dedo para evitarlo. Así sí lo ha hecho siempre y no hay ninguna razón para que deje de hacerlo.

Es cierto que la resolución menciona que las colonias judías constituyen “una flagrante violación de la ley internacional”, pero como los Estados occidentales no adoptan ninguna medida clara y decisiva para acabar con las colonias, Israel seguirá construyendo a toda máquina

También es cierto que la resolución hace un llamamiento a los Estados del mundo para que “distingan” entre el Estado de Israel y los territorios ocupados por Israel en la guerra de 1967. Ahora bien, esos Estados del mundo no han adoptado ninguna medida seria para efectuar esa “distinción” y nada indica que ahora vayan a cambiar de dirección.

La anterior resolución que tocaba el tema de las colonias judías se remonta a marzo de 1980, y no tuvo absolutamente ninguna consecuencia sobre el terreno. Al contrario, Israel desde entonces ha acelerado significativamente la construcción en Cisjordania, y en apariencia va a seguir haciendo lo mismo tras la resolución del viernes.

De hecho, el Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado hasta ahora 47 resoluciones sobre el conflicto israelo-palestino y ninguna de ellas ha servido para solucionarlo.

La guinda la ha puesto el presidente electo Donald Trump, quien el mismo viernes dijo que la resolución no tendrá ninguna consecuencia.