America primero

El discurso de Donald Trump del viernes, el día que entró en la Casa Blanca, ha suscitado un sinfín de comentarios en Israel, especialmente porque Trump dijo que su prioridad es tener en cuenta los intereses de Estados Unidos por encima de todo. “America first”, dijo, o más bien gritó, y luego, por si no había quedado lo suficientemente claro, volvió a repetirlo.

El diario Haaretz, que es liberal, dice que Trump sin duda era consciente “de las históricas connotaciones negativas del término”, en alusión a la Alemania nazi.

“Los nacionalistas judíos de la derecha, en Israel y en Estados Unidos, pueden aplaudir la inequívoca promesa de borrar el terrorismo de la faz de la tierra (…) pero si la única instrucción es ‘América primero'(…) Israel puede pagar el precio también”, advierte el mencionado periódico de Tel Aviv.

La victoria de Trump ha desatado una riada de euforia en la derecha israelí y en los sectores nacionalistas judíos de Estados Unidos, donde se cree que el compromiso de Trump con Israel es serio, consecuente y definitivo.

Pero a estas alturas de la historia de la humanidad es inadecuado el patriotismo y el nacionalismo. Sin embargo, como en Israel el nacionalismo constituye la única brújula existente, junto con la religión, es natural que la derecha nacionalista vea en el nuevo presidente un aliado que puede ayudarle a obtener sus objetivos, unos objetivos que consisten en consolidar la ocupación en los territorios palestinos y en acabar con las reivindicaciones palestinas.

El plan de Netanyahu es muy similar al de Trump. De entrada, como hace Trump, la guía de Netanyahu es “Israel primero”, y aún más, “Israel primero y solo Israel”. Estos son sus intereses, unos intereses propios del nacionalismo que se respira en una sociedad como la israelí y que puede resultar agobiante para quien no esté en sintonía con esa idea.

La prensa hebrea ha observado que también la derecha americana antisemita se ha felicitado por el “América primero”, lo que significa que antisemitas y sionistas radicales vuelven a estar de acuerdo en que el nacionalismo es lo principal, y no es la primera vez que esto ocurre.