Mohammad ben Salman en el Wall Street Journal

Eugenio García Gascón

El príncipe heredero y hombre fuerte de Arabia Saudí, Mohammad ben Salman (MBS), concedió este viernes una entrevista al Wall Street Journal.

MBS se encuentra visitando los Estados Unidos y se ha reunido con representantes de las fuerzas vivas, incluido el lobby judío AIPAC y otros líderes de la comunidad judía de Estados Unidos, lo que abunda en la nueva orientación que el joven heredero está dando a Arabia Saudí.

La entrevista con el Wall Street Journal no puede ser más jugosa y se centra sobre todo en Irán, el común enemigo de Arabia Saudí e Israel.

MBS pide a Estados Unidos y a Occidente en general que refuercen las sanciones políticas y económicas contra Teherán “para evitar una confrontación militar en la región”.

El heredero pronostica que si las sanciones no funcionan habrá un conflicto militar regional con Irán en el plazo de 10 ó 15 años.

Naturalmente, esta es una amenaza que busca el asentimiento del AIPAC y de Israel, pero no debe considerarse solamente una bravuconada más puesto que Arabia Saudí está armándose con armas de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, a un ritmo considerable que, si sigue al mismo paso, hará del reino wahabi una potencia militar de primer orden dentro de 10 ó 15 años.

MBS también defiende la intervención militar de Arabia Saudí en Yemen que él activó y que ya dura más de tres años, diciendo que de no haberlo hecho, Yemen sería ahora un territorio dividido entre los houthis y Al Qaeda.

Las potencioas occidentales no se han implicado en el conflicto de Yemen más allá de proveer de armas a destajo a Arabia Saudí y sus aliados, así que no puede esperarse que Occidente adopte medidas para acabar con la guerra.

“Hemos de librarnos del extremismo puesto que sin extremistas no habrá terrorismo”, ha dicho MBS al periódico de Nueva York.