Opinion · Balagán

Una congresista distinta

En realidad, Alexandria Ocasio-Cortez no es todavía congresista, aunque ya nada parece interponerse en su camino hacia el Capitolio en representación del distrito 14 de Nueva York.

Ocasio-Cortez, de 28 años, ha derrotado en las primarias a un veterano y conocido congresista demócrata, Joe Crowley, este martes pasado. Crowley llevaba 20 años en el Congreso.

De origen mexicano, la joven política es una incondicional de Bernie Sanders, un demócrata que en las últimas elecciones estadunidenses fue derrotado por Hillary Clinton. A Sanders se le conocía por defender políticas progresistas, las mismas que defiende Ocasio-Cortez.

Naturalmente, existe un pequeño problema que puede dificultar el avance de la flamante política de Nueva York: Ocasio-Cortez ha criticado repetidamente las políticas del gobierno israelí con respecto a los palestinos, algo que en Estados Unidos es muy grave.

En mayo último, calificó de “masacre” la muerte de decenas de palestinos en la Franja de Gaza, muertes causadas por soldados israelies que disparaban con fuego real desde una parte a la otra de la verja que separa las dos entidades.

El derrotado Crowley es un politico convencional pero muy popular, hasta el punto de que los demócratas lo estaban considerando como portavoz en la Cámara de de Representantes en sustitución de Nancy Pelosi. Vamos, un pez gordo defensor de Wall Street que se ha gastado en la última campaña diez veces más de dinero que su victoriosa rival.

Ocasio-Cortez pertenece a la asociación Socialistas de América, muy relacionada con Sanders, y ha defendido durante la campaña la ampliación de Medicare (atención médica) para todo el mundo, así como la intervención del estado en Wall Street.

Todo esto es un problema para Israel, sobre todo su visibilidad en un campo, la denuncia de la ocupación militar, en el que congresistas y senadores se cuidan mucho de discrepar de la posición oficial del estado judío, por más reaccionaria que esta sea.

En Estados Unidos la sorprendente victoria de la candidata demócrata ha llamado la atención, aunque muchos analistas han indicado que forma parte de una tendencia en auge que implica más a la izquierda del partido demócrata, la inclusión de más mujeres y la inclusión de minorías entre los candidatos.