Principia Marsupia

Se cumplen seis meses tras el estado de alarma: ¿Dónde estamos en la pandemia?

Hace hoy justo seis meses, el 14 de marzo de 2020, el Gobierno de España declaraba el estado de alarma para frenar la transmisión de un virus que estaba colapsando nuestros hospitales. Entramos así en un periodo que cambió nuestras vidas de una manera que jamás podíamos imaginar.

La historia de la pandemia comenzó unos tres meses antes, en la segunda semana de diciembre de 2019. A los hospitales de la ciudad china de Wuhan empezaron a llegar pacientes con neumonía. Hasta ahí nada extraño. Wuhan es una ciudad de 19 millones de habitantes, era pleno invierno y las neumonías son comunes.

Pero había algo misterioso en esas neumonías: los pacientes daban negativo a los tests ante todos los virus anteriormente conocidos. Científicos de todo el mundo empezaron a tener noticias de que algo preocupante estaba sucediendo el 31 de diciembre de 2019. Ese día apareció un mensaje en ProMED, un foro virtual en el que postean investigadores en virología: "Se están detectando neumonías de origen desconocido en la ciudad de Wuhan". El 8 de enero de 2020, las autoridades chinas anunciaron oficialmente que habían detectado y aislado un nuevo virus asociado a las neumonías. El virus pertenecía a la familia de los "coronavirus".

La pandemia en Europa estalló en Italia. Durante la última semana de febrero, miramos al país alpino como si la historia no fuese con nosotros: "no hay motivos para alarmarse, es poco más que una gripe".

 

Pocos días después, seríamos nosotros el epicentro mundial.

Durante estos seis meses han fallecido en nuestro país más de 40.000 personas. Y aunque el confinamiento extremo sirvió para parar la primera ola, acabamos el verano en una situación complicada.

La ciencia ha avanzado mucho en los últimos meses

Los científicos han aprendido mucho del virus en estos seis meses:

* Se han secuenciado miles de genomas completos del virus provenientes de pacientes de todo el mundo. Eso nos permite construir un "árbol genético" del virus y saber cómo se ha ido moviendo por el planeta.

* Sabemos también que el virus está mutando muy despacio: una fantástica noticia para el futuro de las vacunas.

* Sabemos que en lugares cerrados y con mucha gente este virus es extremadamente contagioso. Los mayores brotes documentados se han dado en cruceros, prisiones, iglesias o grupos de canto. Esos ambientes cerrados, poco ventilados y con mucha gente son el "paraíso" para el virus.

* Sabemos que prácticamente la mitad de los contagios son asintomáticos.

* Y lo más importante: hay ya 5 vacunas en la última fase de ensayos clínicos.

Pero sigue habiendo debate entre los investigadores en otros asuntos:

* No sabemos cuál es el mecanismo que genera la inmunidad frente al virus.

* Sigue sin estar claro cuál es el papel de los niños en la pandemia: la mayoría de estudios publicados se hicieron en países donde las escuelas estaban cerradas.

* El virus se transmite fundamentalmente por el aire. O para ser más preciso: se transmite en las gotillas de agua que expulsamos al exhalar, hablar, toser o estornudar. Pero la gran pregunta es: ¿sólo en las "gotillas grandes"? ¿O también en las "gotillas microscopicas" (llamadas aerosoles)? La diferencia es sustancial: las gotillas grandes caen rápido al suelo, mientras los aerosoles pueden pasarse horas flotando en el aire.

* Tampoco sabemos cuánto dura la inmunidad frente al virus. Este es un problema esencial a resolver: una vez que hemos pasado la enfermedad, ¿cuánto nos dura la inmunidad? ¿Meses o años? Para los coronavirus que provocan el resfriado común la inmunidad dura apenas 24 meses.

Durante el verano en España tiramos a la basura los avances que tanto nos habían costado

Si el confinamiento extremo sirvió para frenar en seco la primera oleada, en verano dimos un gigante paso hacia atrás.

Si a finales de junio teníamos unos 300 casos al día, ahora estamos en 8.000. Es decir: el número diario de casos se ha multiplicado por 25.

Y somos, de lejos, el peor país de Europa.