Asuntos & cuestiones

Anulando la voluntad popular

Escucho en la radio que la democracia real ya existe y que la mejor forma de cambiar las cosas es participar en las convocatorias electorales. Sin embargo, la realidad es terca y acaba dando la razón al Movimiento 15-M en la mayoría de los abusos que denuncia.
Así, CiU, que se hartó de reprobar en su campaña el juego sucio que practicaba el PP captando votos gracias a un discurso xenófobo repugnante, lleva a Albiol, precisamente el candidato que tildaba de impresentable, a la alcaldía de Badalona gracias a un pacto secreto, que ya no lo es, por el que los populares se comprometen a apoyar los presupuestos de la Generalitat. ¿Qué ocurre con el ciudadano al que las palabras de CiU convencieron y le dio su apoyo para evitar que el racismo llegara a las instituciones? ¿Puede alguno de estos tertulianos que afirman que las cosas se cambian con el voto responder a esto?
En Andalucía y Extremadura ocurren casos parecidos. IU va a entregar al PP el 30% de las alcaldías en las que podría gobernar en coalición con el PSOE. No niego este derecho y será legal, pero al actuar así se pisotea otro derecho de orden superior como el de conculcar la voluntad de los que votaron para evitar que la derecha les gobernara y ven cómo su papeleta cambia de bolsillo.
Los indignados no pueden dejar de estarlo mientras vean cómo los depositarios de la voluntad popular se creen propietarios de ese crédito y lo utilizan para mercadear en beneficio propio, o por intereses partidistas ajenos a lo expresado en las urnas. Es una simple y literal estafa.