Opinion · Balagán

Una escuela de la ONU en Gaza

El ataque de ayer contra la escuela de la UNRWA en Beit Hanún, al nordeste de Gaza, incide en la precaria, o más bien desesperada, situación de los refugiados palestinos que está causando la guerra.

Algunas estimaciones cifran el número de refugiados en 140.000, pero otras consideran que lo son bastantes más.

Más de 72.000 están en 69 escuelas de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiaos, que están abarrotadas y no pueden dar cobijo a todos los que buscan refugio, de manera que muchos palestinos han tenido que marchar a otros lugares, en primer lugar a casas de familiares que viven en zonas más seguras, pero también a iglesias, a casas de filántropos que se ofrecen a recogerlos temporalmente o sencillamente a la calle.

Muchos palestinos consideran que las escuelas de la UNRWA son los lugares más seguros de la Franja, pero esto no siempre es cierto. En realidad en Gaza no hay ningún lugar seguro para los refugiados ni para los no refugiados.

Hace unos días el ejército israelí atacó una escuela de la UNRWA llena de palestinos dentro del campo de refugiados de Magazi, en el centro de la Franja. «Fue un ataque directo. Lo puedo asegurar porque yo estaba allí en ese momento», dice Antonio Menéndez, un abogado madrileño que trabaja para la UNRWA.

Durante los bombardeos sistemáticos de las últimas semanas se han causado «daños colaterales» considerables a numerosas escuelas llenas de refugiados.

En la escuela de Beit Hanún habían a las tres de la tarde del jueves entre 300 y 400 personas. La presencia de las tropas israelíes en Beit Hanún y sus continuos bombardeos han provocado el éxodo de millares de palestinos del pueblo. Sin embargo, las bombas les persiguen allá donde van.

La de los refugiados es una cuestión que Israel no está dispuesta a resolver de ninguna manera. Prefiere seguir gestionando el problema, y perseguirlos con bombas cada vez que se presenta una ocasión. Esta tragedia de proporciones bíblibas no conmueve a los líderes de las grandes democracias occidentales.