Fortunas de cementerio

La revista Forbes acaba de lanzar su lista de las celebridades muertas que más dinero han ganado en el último año. Una lista que ofrece una respuesta afirmativa a la manida pregunta “¿Y tú, qué, quieres ser el más rico del cementerio?”, y le da a esa voluntad un sentido editorial post mortem muy atractivo.

Según el ranking de los muertos más rentables de 2007, el ganador vuelve a ser por segundo año consecutivo Elvis Presley con 52 millones de dólares (una docena más que la vivísima Madonna, que solo se embolsó 40 el año pasado), a quien le siguen el creador de Snoopy, Charles M. Shulz (33 millones), Heath Ledger (20, solo por el último Batman), Albert Einstein (28), el creador de Sensación de vivir, Los Angeles de Charlie o Tori Spelling, el productor Aaron Spelling (15 millones), John Lennon (9: un beso, Yoko), Andy Warhol (otros 9), Marilyn Monroe (6,5 millones), Steve McQueen (6) o James Dean (5 millones de dólares).

Me encanta esta idea de lista, me parece morbosísimo y apasionante saber cuánto ganan las estrellas después de muertas. Y me encantaría que Forbes –u otras revistas de similar prestigio, como la de Ana Rosa o el Nuevo Vale–  prepararan una lista similar con los fiambres célebres que más dinero nos cuestan al año.

A mí se me han ocurrido, así, en frío, algunos nombres: Felipe VPoncio Pilatos o Sigmund Freud. Para empezar a calcular.