Bulocracia

Alyssa Carson, la entusiasta espacial que no será la primera persona en Marte en 2033

Si pones en Google "Alyssa Carson" salen docenas de medios que hablan de una chica estadounidense que apunta a ser la primera persona en pisar Marte en 2033. La idea está en sitios de todo el mundo y en distintos idiomas, ahora y desde hace una casi una década. En España lo recogió 20minutos en 2014, cuando Alyssa tenía 13 años, pero El Periódico contó lo mismo en 2018, cuando ya había cumplido 17. Ese diario se hizo eco del asunto unos días después de que Europa Press también narrara la historia de la por entonces adolescente, que actualmente tiene 21 años. Cada cierto tiempo alguien recupera el tema, que siempre es el mismo, y vuelven a hablarnos de esta joven entusiasta del espacio a la que presuntamente la NASA prepara desde siempre para convertirse en astronauta y viajar a Marte dentro de once años.

Alyssa Carson es popular en Estados Unidos por participar en numerosos campamentos espaciales y eventos del sector, y por asistir con su padre soltero, Bert Carson, a todos los centros de visitantes de la NASA. Alyssa se convirtió en 2013 en la primera persona que completaba el "Programa de Pasaportes de la NASA" tras visitar los 14 centros de visitantes en nueve estados. Por eso acumula más pegatinas en el mono que Fernando Alonso.

Dice que su pasión por el espacio comenzó a los tres años y esa misma pasión la ha llevado desde entonces a numerosos eventos, a tener un espacio en The Independent y a autopublicar un libro. Pero Alyssa Carson nació el 10 de marzo de 2001 en Hammond, Louisiana, ya tiene 21 años y montones de medios llevan no menos de nueve años diciendo que la estadounidense apunta a Marte en 2033, y no es así.

Se trata de una fake news que se airea de vez en cuando en las redes sociales en distintos idiomas y que, sobre todo, se llevan comiendo docenas de medios a nivel planetario desde hace años y se reproduce sin cesar. Esta chica de Louisiana no va ser la primera humana que pisa Marte en 2033 ni de lejos porque tendría que ser astronauta y no lo es y, en todo caso, porque no hay ninguna misión prevista al planeta rojo en esa fecha, como confirma la NASA. De hecho, la agencia espacial no ha definido aún la fecha de alguna posible misión tripulada a Marte, más allá de que desarrolla una tecnología enfocada a enviar una nave con astronautas capaz de volver a la Tierra en algún momento de la década de 2030.

La devoción de Alyssa Carson por el espacio se exageró hace tiempo en forma de bulo y se va manteniendo pese a que ha sido desmentido otras veces que esta mujer pueda pisar Marte en 2033. De la joven se ha llegado a decir que "la NASA la entrena para ser la primera persona en Marte" y la han definido como la "aprendiz de astronauta" o la "astronauta de entrenamiento" en diferentes medios. Su dedicación es admirable, pero de momento está lejos de poder convertirse en astronauta. Así que lo de Marte queda aún más lejano. La joven no ha seguido ningún programa para ser astronauta, simplemente ha completado todo para ser la mayor fan de la NASA y su entorno.

Su interés por el espacio se queda en afición, aunque le ha reportado ya pingües beneficios. Alyssa Carson ha seguido algunos pasos básicos, pero para ser astronauta tendría que reunir necesariamente unos requisitos 'básicos' que conllevan mucha dedicación, cualidades y tiempo, como convertirse en piloto y sumar mil horas de vuelo en aviones de propulsión, disponer de un título universitario en informática, ingeniería, matemáticas, biología o física y acreditar tres años de experiencia profesional, y contar con una salud de hierro que ayude a superar unas pruebas físicas brutales.

Lo de Marte es imposible, pero Alyssa Carson sí podría cumplir su sueño de convertirse en astronauta en el caso de que sume todos esos ingredientes primordiales y le acompañe la suerte. La NASA ha aclarado en varias ocasiones que Carson no está asociada a ningún programa espacial nacional y carece de "vínculos oficiales" con la agencia a pesar de que saben que "la Sra. Carson usa "NASA" en el nombre de su sitio web y en los identificadores de Twitter e Instagram, pero Carson no está siendo preparada por la NASA para convertirse en astronauta, no estamos asociados en absoluto".

Aun siendo un excelente astronauta, es muy difícil ir al espacio y todavía más a Marte, que no está ni fechado por EE UU; así que si no lo eres, como no pagues tarifas espaciales para dar una vuelta cósmica, no saldrás de la Tierra. Aunque con la progresión que lleva esta chica, que la invitan a todas partes a hablar del espacio porque a ella le gusta mucho, tal vez pueda invitarla también la NASA a participar en alguno de sus viajes como turista espacial, obviamente no a 'Marte 2033'. Pero, vamos, a fecha de hoy esa posibilidad es solo ciencia ficción.

China, a la conquista marciana

Quién parece que sí tiene la idea de enviar una misión tripulada a Marte y además en 2033 es China, en un plan que también parece ciencia ficción. Pero tratándose de los chinos, todo es posible. Las autoridades del país asiático, que ya posaron un módulo en la cara oculta de la Luna y tienen grandes planes para el satélite, han explicado en detalle que después de que también aterrizaran un rover robótico en suelo marciano en mayo de 2021, en su misión inaugural al planeta, pretenden enviar una primera misión tripulada en 2033, aunque tres años antes prepararán el terreno con el envío de una misión de ida y vuelta no tripulada que obtendrá muestras del suelo.

Pero eso no es nada comparado con todo lo que los chinos han imaginado. China quiere hacer de Marte su trastero, y también la Luna, donde pretende construir una base espacial en su polo sur. Al menos así lo anuncia el plan espacial chino, que igualmente prevé viajes de solo "unos cientos de días" entre la Tierra y Marte, cuya distancia mínima es de 54,6 millones de kilómetros, 140 veces la distancia entre la Tierra y la Luna. Por eso China también se ha propuesto crear flotas de naves espaciales con propulsores químicos.

Los planes de China para Marte son convertir el planeta en sucursal. Tiene la intención de mantener vuelos regulares con la Tierra y, a más largo plazo, como en la Luna, construir una base espacial habitada permanentemente para gestionar la extracción de recursos. Para encontrar la mejor ubicación de la base mandarán antes robots localizadores, y a los lanzamientos tripulados ya les han puesto fecha. Tras el primero, en 2033, habrá otros al menos en 2035, 2037 y 2041. Claro que esto lo ha dicho Wang Xiaojun, presidente del primer fabricante de cohetes de China, muy venido arriba para la ocasión, y nunca mejor dicho.