Cartas de los lectores

6 de enero

Lo oigo pero no me lo puedo creer
De todos los recortes que hasta ahora está haciendo el nuevo Gobierno y las comunidades hay un asunto crispante: todos van a eliminar direcciones generales, entidades públicas, organismos, las duplicidades entre administraciones... porque en época de crisis hay que adelgazar al sector público. No señores, las administraciones tienen que ser eficaces y eficientes con o sin crisis. Esto quiere decir que han creado un monstruo administrativo del que ahora no saben cómo deshacerse. Con un gravísimo riesgo, que las soluciones que proponen nos ponen en el abismo a todos los ciudadanos, sobre todo a aquellos que no nos hemos beneficiado de tanto despilfarro, amiguismo, hoteles de lujo o billetes de avión en primera. ¿Serán estos recortes los que nos permitan saber quiénes han derrochado el dinero de todos? Qué vergüenza, yo más que Gobierno lo llamaría desgobierno de amiguetes. De ahí, el silencio y la falta de compromiso.
María de María
Madrid

Basta de sanciones contra la pobreza
Si no fuera por lo dramático de la situación de los millones de ciudadanos que en España están sufriendo injustamente las consecuencias del despilfarro y la avaricia del monstruoso sistema capitalista (ahora se dice mercado) habría que tomarse a chirigota el que se sancione con multa a un indigente por dormir en la calle. Ya hace unos meses, la actual alcaldesa de Madrid, Ana Botella, también culpó a los mendigos de la suciedad en las vías públicas. Los millones de ciudadanos indignados o cabreados, entre los que me encuentro, estamos hartos de aguantar las continuas ocurrencias o sandeces de unos políticos que dicen representarnos a todos y que, en realidad, sólo son capaces de representarse a sí mismos con las incongruencias y despropósitos con los que suelen "deleitarnos" continuamente. Lo de las multas por dormir en la calle a personas sin techo en Barcelona se quedaría en anécdota de muy mal gusto, si no fuera por la relación que esto puede tener con las sanciones en forma de impuestos, subida de precios y recortes sociales, que los ciudadanos vamos a sufrir para paliar los efectos producidos por la usura y el engaño del sistema bancario, el vergonzoso despilfarro de los políticos, y la corrupción casi generalizada en todos los estamentos del Estado.
José Enrique Muñoz Blanco
Madrid

Ignorar o endulzar la cruda realidad
Durante el presente curso escolar, en el instituto donde estudia nuestra hija hay programada una actividad educativa basada en el visionado de distintas películas de contenido o temática social que les invitan a reflexionar, valorar y debatir acerca de acontecimientos y hechos que distorsionan o afectan negativamente a millones de personas en el mundo. Hay quien expresa cierto desacuerdo con el tinte dramático de los filmes al considerar excesivo que los chicos vean en la pantalla el reflejo de la dura y cruda realidad. Sin embargo, tratar de ignorar o endulzar lo que sucede a nuestro alrededor, ¿es una estrategia apropiada para prevenir y/o transformar situaciones perniciosas a nivel individual, familiar o social? Las inquietudes y expectativas de los jóvenes, ¿no deben ir algo más allá de la estética física, la adquisición del último modelo de móvil o la exposición de la vida personal en las redes sociales?

Alejandro Prieto Orviz
Gijón

Facturas para todos, también para los de arriba
Veo bien que los políticos de algunas autonomías entreguen la factura de lo que le costaría al ciudadano ese servicio sanitario o las recetas, pero creo pertinente también que el presidente del Gobierno, los senadores, congresistas y directores generales, así como el monarca y la cúpula militar debería mostrar la factura de lo que gasten cada vez que inauguren, coman, viajen, se vistan o duerman a costa nuestra. Así, se darán cuenta de lo que suponen para las arcas del Estado sus caprichos y se sensibilicen de lo que les pagamos con nuestros impuestos. Todo ello, claro, con la única sana y noble intención de que "tome conciencia" nuestra clase política y demás representantes de lo que nos cuesta a todos los ciudadanos mantenerles.
Ramón Masagué
Barcelona

Recortes sociales sin objetivos
España se encamina a su particular apocalipsis en este 2012. Las medidas tomadas por el Ejecutivo sumadas a los recortes que se han ido realizando en cada una de las comunidades autónomas pueden acabar con el Estado del bienestar y la protección social tal y como lo conocíamos hasta ahora. Estos recortes no sólo afectan a los sectores más sensibles de nuestra sociedad como la sanidad, la educación o el bienestar social, sino que se extienden hacia los órganos de control que se encargan de garantizar el buen funcionamiento de las administraciones públicas y los derechos de los ciudadanos. Conviene no olvidar que todos los recortes serán en vano si se olvida lo principal: España sigue sin crecer, el consumo no despega y caen las filiaciones a la Seguridad Social.
El Ejecutivo se ha centrado en contener el gasto, que es lo que llevan haciendo los ciudadanos desde el comienzo de esta crisis, abocando a España hacia la recesión. Merkel se muestra entusiasmada con los recortes que propone Mariano Rajoy pero la prima de riesgo sigue subiendo... ¿qué es lo que no nos han explicado de la crisis?
José María García Diago
Barcience (Toledo)