Cartas de los lectores

18 de enero

Fraga y la muerte
Tras su muerte, lo más que he oído y leído han sido elogios hacia su persona, resaltando su papel en la Transición y la democracia, pese a su pasado franquista. Conviene recordar también otras muertes como las de Julián Grimau (1963) o Enrique Ruano (1969), ambos militantes antifranquistas. Entonces Fraga era ministro de Franco y en ningún momento pensó en dimitir, ni siquiera se opuso, en tal caso defendió tales muertes. Le sacó del poder el ascenso del Opus Dei y el caso Matesa. Pero hubo más muertes: los asesinatos de Vitoria y Montejurra, entonces Fraga era ministro de la Gobernación (1975-1976) en el Gobierno de Arias Navarro, el primero de la monarquía de Juan Carlos de Borbón. Tampoco dimitió, ni investigó dichos asesinatos. Fraga no sólo se bañó en Palomares en 1966, sino que ha demostrado a lo largo de su trayectoria política saber nadar y guardar la ropa.
José Rafael Gutiérrez Vizuete
Madrid

¿Dónde está la democracia?
Creo que esta es la pregunta del millón, ya que democracia etimológicamente sería el gobierno del pueblo y está cada vez más claro, aquí y en el resto del mundo, que quien de verdad manda y de forma dictatorial es el capital que, aun siendo el mismo de siempre, ahora le llaman o se autodenomina mercado, lo que convierte de facto a las llamadas democracias del mundo occidental en lisa y llanamente plutocracias, es decir, en el gobierno de los que más tienen. Es el caso, por ejemplo, de Italia, donde han recogido la antorcha de la plutocracia sin disimulo, o de España, donde las primeras medidas de este Gobierno han sido cargar sobre las espaldas de la clase media, la clase trabajadora y los económicamente más débiles todo el peso de esta crisis. No es de extrañar que algunos banqueros siempre aparezcan en la foto de rigor con la sonrisa en los labios, debe ser difícil sólo sonreír cuando por dentro te estás descoyuntando, por no decir la contundente palabra que define tal hecho en castellano.
Ursino Ugarte
Madrid

Siempre pagamos los mismos
Tras asomarse a la cruda y dura realidad, el equipo de expertos económicos de nuestro presidente del Gobierno detectó –la víspera del día de los Santos Inocentes– un desfase en el déficit de alrededor de dos puntos. Pues bien, tiempo le faltó para, tomándolo como escudo protector y en contra de lo que llevó por bandera durante toda su campaña, subir de manera cuasi inmediata los impuestos. Cuánto de propaganda y humo había en sus anteriores promesas nadie lo sabe a ciencia cierta, pero siempre se oyó decir que una cosa es predicar y otra –bien distinta– dar trigo. Duele muy en especial a la clase media que, ante la urgencia de captar dinero, siempre de manera ¿casual? se tenga que recurrir a sus nóminas así como a las rentas sobre el capital. Me viene a la memoria lo dicho en su día por el dirigente ruso Kruschev referente a sus homónimos políticos. "Es siempre lo mismo: prometen construir un puente, aunque no haya río".

Miguel Sánchez Trasobares
Zaragoza

Indecencia, desvergüenza e insolvencia
Tres de las siglas que más se utilizan y nombran en España en los últimos años son: PIB, IRPF e I+D+i. Esta última, que significa: Investigación+ Desarrollo+ innovación, podría también significar Indecencia+ Desvergüenza+ insolvencia. Digo esto porque nuestros políticos, salvo honrosas excepciones, nos piden austeridad, contención salarial y sacrificios colectivos. La inmensa mayoría de los ciudadanos sabemos que toda esa monserga es una vergonzosa farsa. Ellos, junto a los banqueros, han sido los que han provocado esta crisis. No oímos a ninguno de ellos hablar de establecer por ley un salario máximo, de imputar responsabilidades penales y juzgar a los que han llevado a la quiebra a varias cajas y bancos que ha habido que reflotar con dinero público del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), de triplicar la vigilancia y fiscalización del Banco de España para que esto no se repita, de exigir por ley una tasa a todas las operaciones especulativas financieras, de prohibir la acumulación de sueldos y empleos en la vida pública y privada. ¿Quién ha engordado el déficit en las administraciones autonómicas y municipales, y quién ha permitido el endeudamiento de nuestros organismos financieros? Que empiecen por dar ejemplo ellos mismos. Si no, las revueltas sociales estallarán en cascada en los próximos meses y España se degradará más.
Agustín Arroyo Carro
Madrid

¿En manos de quién estamos?
Después de ver la película Inside Job, lo que me ha sorprendido es que todos los directivos de bancos de inversión, vendedores de hipotecas basura, aseguradoras, agencias de calificación, etc., conocían la estafa a escala mundial que se estaba organizando. Los responsables de tal desaguisado son hoy líderes políticos responsables en los temas económicos, o sea, tenemos al zorro guardando el gallinero. Cuando se ha intentado poner coto a las especulaciones, la reacción ha sido bajar la calificación a Francia, Italia, España, Portugal y Grecia. Su propuesta: recortes, que provocan recesión y paro, que provocan peor calificación que provocan más recortes, o sea una espiral que nos lleva a perder todos los beneficios del Estado del bienestar y a un liberalismo salvaje.
Pedro Gómez Palacios
Málaga