El candidato español para el Comité Ejecutivo del BCE

Con más de cuatro meses de antelación respecto de la fecha en que finaliza el mandato de JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ-PÁRAMO, el ministro de Economía y Competitividad, LUIS DE GUINDOS, ha propuesto que el nuevo representante español en el Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) sea ANTONIO SÁENZ DE VICUÑA.

González-Páramo quedará liberado de sus actuales obligaciones el 31 de mayo y se da por hecho que inmediatamente después será nombrado consejero del Banco de España, como paso previo ineludible para que en julio suceda a MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ al frente de la institución.

El nombre de González-Páramo suena insistentemente para ocupar un puesto de primera fila con RAJOY desde antes de las elecciones generales del pasado 20 de noviembre, que dieron la mayoría absoluta al PP, y se barajó incluso la posibilidad de que fuese investido con la Vicepresidencia Económica del Gobierno.

Rajoy, sin embargo, optó a la postre por el tándem que forman CRISTÓBAL MONTORO, en calidad de ministro de Hacienda, y el propio De Guindos, al que este verano se puede incorporar González Páramo como gobernador del Banco de España.

Sáenz de Vicuña, por otra parte, es un buen conocedor del BCE, cuya potente asesoría jurídica dirige desde hace más de 13 años; aunque no por ello su nombramiento está exento de la preceptiva ratificación por parte del Eurogrupo.

Esa ratificación, además, no es segura, pues hay otros países que codician la silla española en el Comité Ejecutivo del BCE, y de ahí que De Guindos se haya apresurado a designar a su candidato con el fin de ganar algún cuerpo de ventaja.

Sáenz de Vicuña, hombre muy ligado al PP, ha desempeñado diversas responsabilidades en la Administración española y antes en el sector bancario, donde trabajó para Banesto en tiempos de MARIO CONDE.

Fue su representante en el consejo de Saudesbank, una entidad de capital árabe y español que tuvo que ser liquidada en 1994 después de la suspensión de pagos de la Corporación Financiera Intra, a la que había prestado 7.000 millones de pesetas sin suficientes garantías.

Aquella operación le costó el cargo al director general de Saudesbank, CARLOS ALBEROLA, que siempre ha sostenido que los consejeros estaban al corriente de todo, aunque Sáenz de Vicuña asegura lo contrario.

Alberola, a su vez, era yerno de CLAUDIO BOADA, uno de los padrinos de la beautiful people, parte de cuyos miembros andaban entonces enredados en el escándalo Ibercorp.