Ecologismo de emergencia

Mi pueblo sin envases de usar y tirar

Es una plaga. En todas partes puedes encontrar basura dispersa. Residuos abandonados en lugares inapropiados. Calles, plazas, parques, jardines, playas, cuentas… ¡en mitad del monte! De entre todos ellos destacan con luz propia los envases de usar y tirar. Llegan a donde menos te lo esperas. Y dentro de este segmento los omnipresentes plásticos. Restos de bolsas, fragmentos de lo que en otra vida fueron botellas. Coloridos tapones.

Y es que los envases de usar y tirar son un problema: muchos están diseñados para consumir fuera de casa y con más frecuencia de lo deseable son abandonados en mitad del campo. Sin la labor de los voluntarios que los recogen seguirían allí para siempre.

La basuraleza, littering o basura dispersa es un problema. En España y en todo el planeta. Tanto que desde Europa proponen que quienes ponen en el mercado productos que con su uso se convierten en residuos tengan la obligación legal de cubrir el coste de la recogida.

De toda la recogida: tanto en sistemas formales de recogida separada de residuos como de aquellos que, adheridos a sistemas de responsabilidad ampliada del productor acaban abandonados en nuestras calles, parques, jardines, playas y en el medio natural.

Es lógico: si tu modelo de negocio es vender jonkilatas tendrás que asumir la responsabilidad de que tu principal cliente, con el que más dinero haces, se toma esas latas y las abandona en cualquier parte. No es solo que explotes una acción a las bebidas azucaradas o al alcohol, algo que ya tiene un alto coste para el sistema sanitario, es que promueves el consumo de los productos que distribuyes en los lugares donde "misteriosamente" aparecen tus envases en forma de basura dispersa.

Si mal no recuerdo las marcas de refrescos solían publicitarse animando al personal a llevar toneladas de residuos al medio natural y pasárselo bien a costa de molestar a los paisanos ¿Qué son unas latillas o unas bolsas de patatas abandonadas por el campo?

Pues resulta que de un tiempo a esta parte son un problema de imagen corporativa. Tapones y fragmentos de botellas de plástico son de los residuos más frecuentes en las recogidas de basuras.

De esto Coca Cola sabe bastante. El verdadero daño a la imagen corporativa de la marca de refrescos venía de aquellas fotografías de albatros de Chris Jordan y alguna campaña en distintos ecosistemas costeros donde el problema se repetía. También de las auditorías de marcas de las organizaciones ecologistas y otras campañas en contra de los plásticos de usar y tirar.

Ahora, cuando la legislación empieza a enfocar el problema y plantear soluciones para que quienes causan el problema y tienen capacidad de resolverlo asuman su responsabilidad se lanzan con campañas como #MiPuebloSinBasuraleza ¿Sabemos quién la pone en marcha? ¿Quién hay detrás?

Detrás de #MiPuebloSinBasuraleza está Ecoembalajes España, S.A. (la corporación que se esconde bajo la marca Ecoembes), una empresa privada creada por la industria del envase de usar y tirar para lavar su imagen y promocionar un modelo lineal e insostenible de producción y consumo.

Ecoembalajes España, S.A. está a los intereses de corporaciones de la distribución que conocemos muy bien en mi pueblo después de cerrar el comercio local, precarizar el poco empleo que generaba y machacar al "emprededor" franquiciado.

Hablamos de empresas como el Grupo DIA cuyo modelo de negocio solo es rentable en un sistema lineal de producción y consumo con envases de usar y tirar. Así nos lo han hecho saber con sus ataques a modelos de retorno de envases.

Envases que viajan en los maleteros desde las grandes superficies comerciales y se acumulan como basura en los pueblos. Y que acaban dispersos no sólo porque la gente tenga poca conciencia, que también, es que Ecoembes no dota de recursos suficientes para su recogida selectiva ¿En tu pueblo hay recogida selectiva de envases? ¿Tenéis contenedores amarillos? ¿Quién los recoge y dónde los lleva? ¿Cada cuánto tiempo?

Podríamos analizar municipio a municipio, pero uno con capacidad de negociar los convenios de colaboración de tú a tú con Ecoembes, el Ayuntamiento de Madrid, recoge la mayor parte de los residuos de envases en el contenedor gris ¿por qué? Porque el sistema de recogida de envases no tiene capacidad suficiente para dar cabida a todos los envases de usar y tirar que, adheridos a Ecoembes, acaban cada día en la basura de los madrileños. ¿Qué hace Ecoembes al respecto? ¿Dota de recursos a los ayuntamientos?

No. Ante la evidencia de que el sistema integrado de gestión de residuos de envases debería poner a disposición de los ayuntamientos más dinero para personal, contenedores o vehículos de recogida prefiere hacer campañas de imagen. Publicidad institucional con las administraciones.

Ahora que el Anteproyecto de Ley de Residuos podría ser el instrumento con el que obligar a Ecoembes y otros sistemas de responsabilidad ampliada del productor a que pagasen a los ayuntamientos la recogida de la basura dispersa en sus territorios lanzan una campaña publicitaria como #MiPuebloSinBasuraleza. El objetivo: ganarse el favor de quienes tienen en su mano cambiar el modelo de producción y consumo. Lo que tenemos que ver es si nuestros políticos están a la altura del desafío o se quedan con la foto para la campaña de la industria que está cerrando el comercio local y llenando de basuraleza nuestros pueblos.

Solo espero que en mi pueblo (y en el tuyo) tengan capacidad suficiente como para darse cuenta del engaño y levantarse contra esta tomadura de pelo ¿No sería mejor que la diputación estuviese invirtiendo en comercio de proximidad y producto local? ¿Por qué van de la mano de Ecoembes? Quizá habrá que preguntárselo a cada alcalde ¿Mejora Ecoembes nuestros sistemas de recogida? ¿Paga la industria del envase de usar y tirar la recogida de los envases que acaban abandonados por falta de medios para su correcta gestión? ¿Por qué contra la basura dispersa no promocionamos el comercio local y de proximidad?