Teatro Venatorio y Coquinario Gallego

Últimamente sólo hablo de libros. Un buen amigo dice que como no visito restaurantes me pongo metafísico. Quizá sea cierto y, como dicen los leídos, para ser prescriptor hay que tener bagaje y kilómetros de salones, salas, chiringuitos, casas de comidas y taperías varias. No les falta razón. El libro del que estoy enamorado y, si puedo, quiero prescribir es Teatro venatorio y coquinario gallego, un manual de instrucciones “gastrocinegético” hecho para el disfrute y, en esta edcición de Ézaro, un argumento a favor de los libros “físicos”.

Hace algo más de un mes, en un evento al que acudí, alguien preguntó si había que volver a esta manera de escritura gastronómica. ¡Qué duda cabe!. Lo que Castroviejo y Cunqueiro consiguen es que viajemos por sus montes cercanos y vivamos la experiencia de la caza, la observación, la degustación de la misma y la historia.

Enamorado me declaro de este libro, enamorado del estilo, de la belleza del mismo. Sin duda un libro imprescindible. Sólo lamento llegar tan tarde al mismo.