Tierra de nadie

El aborto y un señor de Murcia

Ramón Luis Valcárcel, el barón murciano del PP, sabe tanto de agua que, pese a la escasez, su comunidad ha incrementado los regadíos a un ritmo de unas 6.000 hectáreas anuales. Son regadíos ilegales, pero la ley nunca fue un obstáculo para Valcárcel, y cuando pudo serlo, como en la tramitación del Estatuto de Castilla-La Mancha, ya se encargó de torcer el brazo a María Dolores de Cospedal, que no es mujer de bíceps muy desarrollados. En el tema del aborto, el de Murcia es también una autoridad en la materia, y debido a su enciclopédico conocimiento sobre el tema, nadie se ha atrevido en el PP a contradecir su afirmación de que "no hay razones para acatar la ley", que el lunes entró en vigor y sobre la que debe pronunciarse el Constitucional.

En 1998, tres años después de que Valcárcel asumiera la presidencia murciana, la tasa de interrupciones voluntarias del embarazo en su región era del 4,88 por cada mil mujeres, por debajo de la de Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla y León, Cataluña, Valencia, Madrid y La Rioja. La tasa media era entonces del 6 por 1000. Desde 2008 Murcia está a la cabeza en tasa de abortos (16,58), por encima de Madrid, Cataluña y Baleares. Supera la media, que es de 11,78, en más de un 40%. De los 5.350 abortos practicados ese año, 639 lo fueron a mujeres de entre 15 y 19 años, y otros 30 a menores de 15. ¿Sabe o no sabe Valcárcel de abortos?

¿Que quién es el culpable de que en Murcia se aborte más en términos relativos que en cualquier otro lugar de España? Valcárcel sabrá si falta educación sexual en las escuelas, que es competencia suya, o si existen suficientes campañas sanitarias para el uso de preservativos, otra competencia autonómica. O si tendrá algo que ver en ello el desmantelamiento de la red de planificación familiar en la región impulsado por su gobierno. ¿Ha servido para algo que en Murcia no se realice ningún aborto en centros públicos porque el 100% de los ginecólogos son objetores de conciencia? ¿A quién echamos las culpas? ¿A Zapatero o a Bibiana Aído?

La insumisión pregonada por este señor de Murcia es de una gran desfachatez y deja a la intemperie a aquellas mujeres que se vean obligadas a interrumpir su embarazo. ¿A qué espera la fiscalía para abrir diligencias a este especialista en abortos?