Tierra de nadie

El paro juvenil se arregla con la edad

Siempre atentos a las preocupaciones ciudadanas y ansiosos por dar solución al drama del desempleo juvenil, varios líderes europeos y Rajoy se han visto ayer en París para ofrecernos un plan de choque lleno de propuestas imaginativas y, por supuesto, novedosas con las que afrontar este drama.

Europa ha decidido en primer lugar que la partida de 6.000 millones de euros de su presupuesto dedicada a combatir el paro juvenil se dedique a combatir el paro juvenil, lo cual representa un enfoque tremendamente original: si hay que gastar lo que estaba ya previsto gastar, pues se gasta y se acabó la miseria. Eso sí, la cantidad no es anual sino todo lo previsto para siete años, con lo que cada uno de los seis millones de jóvenes desempleados europeos tocan en 2013 a algo más de 140 euros. Menos da una piedra.

La segunda gran medida es la de desbloquear 16.000 millones de fondos europeos que estaban olvidados en un cajón y dedicarlos a la educación, la innovación y, por ende, al empleo de los chicos. Se preguntarán ustedes cómo es posible que la UE tenga tan mala cabeza y cajones tan gigantescos, pero así son las cosas.

Ocurre, no obstante, que hace justamente un año, concretamente el 21 de mayo de 2012, la Comisión Europea daba cuenta de otra medida estrella: iban a movilizarse 7.300 millones de euros de fondos estructurales no distribuidos o reasignados para favorecer a 460.000 jóvenes y a 56.000 pequeñas empresas. ¿Que qué fue de aquello? Quién lo sabe.

Hubo al parecer hasta una acción piloto centrada en ocho estados, entre ellos España, a la que le correspondían 1.100 millones. Se decía lo siguiente: "En España está previsto redirigir 135 millones de euros hacia el servicio público de empleo para ayudar a los jóvenes a encontrar trabajo y se está considerando la posibilidad de reasignar un importe adicional de hasta 1.000 millones de euros. Más de 80 millones se redirigirán a los jóvenes. Además se ha reasignado un importe de 157 millones a la creación de un fondo de operaciones temporal para la financiación de las pequeñas y medianas empresas, dirigido en primer lugar a las empresas innovadoras". La medida tuvo su impacto: en junio de 2012, la tasa de paro juvenil era del 53,2%; en abril de este año es del 57,2.

La tercera iniciativa es generalizar el Erasmus, de forma que los no universitarios puedan hacer prácticas laborales en otros países. Dirán que sí, que aquí sí que han estado originales nuestros líderes. Pues no. También en mayo del pasado año se daba cuenta de un programa, el ‘Erasmus para todos’, mediante el cual se pretendía justamente eso. Se planteaba una asignación de 19.000 millones para el período 2014-2020 con el objetivo de alcanzar los cinco millones de becados frente a los 2,5 millones de la actualidad.

En definitiva, o la reunión de ayer fue una gigantesca pantomima o Europa padece alzheimer y cada cierto tiempo acuerda lo ya acordado. Si a eso se une que nuestra memoria también es manifiestamente mejorable, podremos encontrarnos con medidas similares dentro de 20 años, que aplaudiremos a rabiar porque al fin la UE coge por los cuernos el toro del paro juvenil y se hace un estofado con el rabo. Somos como Bill  Murray en Atrapado en el tiempo: hoy empieza otro día de la marmota.

Imaginemos en  un noble ejercicio de voluntarismo que la dirigencia europea ha dejado de reírse del personal y está decidida a poner en práctica lo que predica. ¿Alguien se cree realmente que las empresas contratarán a jóvenes para obtener créditos del Banco Europeo de Inversiones cuando el pulso de la actividad económica tiene menos ritmo que el de la momia de Ramses II? ¿Se puede pretender arreglar las goteras del tejado, por muy terribles que éstas sean, cuando los cimientos del edificio se vienen a abajo?

Poco o nada se conseguirá sin estímulos al crecimiento económico, que han de venir necesariamente del sector público o de Marte, pero no de nuestros famosos emprendedores, que sólo pueden emprender dos cosas: o negocios en otras partes del mundo donde compren sus productos o viajes a Alemania para trabajar como operarios en su pujante sector de la limpieza viaria. Por la línea actual lo que se conseguirá es que el paro juvenil se solucione solo, con la edad.

La OCDE, que no se ha enterado del fabuloso plan europeo gestado ayer, acaba de pronosticar que la tasa de paro llegará en España al 28% y que el déficit no bajará. El día de la marmota vuelve a empezar.