Otra economía

Pablo Iglesias designa a Yolanda Díaz

Fernando Luengo Escalonilla
Economista

En la rueda de prensa de Pablo Iglesias donde anunciaba su salida del gobierno y su intención de ser el candidato de Unidas Podemos (UP) en las próximas elecciones de la Comunidad de Madrid, también informaba que Yolanda Díaz, la actual ministra de trabajo y economía social, se haría cargo de la vicepresidencia que él dejaba vacante en el gobierno y que, si así lo decidía la militancia en su momento, también le sucedería al frente de UP.

No entro a juzgar la valía de Yolanda Díaz, ni su gestión al frente de un ministerio tan complejo y decisivo como el que está dirigiendo en unas condiciones tan difíciles como las actuales, que nada tienen que ver con las que existían cuando se firmó el acuerdo programático entre los dos partidos que forman parte del gobierno de coalición. Aunque opino que estaría bien, más allá de los personalismos a los que estamos tan acostumbrados, hacer un balance serio de la gestión realizada por el gobierno y del papel de UP en el mismo, balance que no puede consistir en el autobombo al que estamos acostumbrados.

En todo caso, me sorprende, y mucho, que apenas se hayan escuchado voces, dentro y fuera del partido, sobre la manera de proceder del actual secretario general de UP en lo que concierne a su sucesión al frente del partido. No estamos hablando de un asunto baladí.

¿Cabe considerar como normal que Pablo Iglesias designe a su sucesora y lo proclame en una rueda de prensa? Sí, ya sé que en la misma nos dice que las bases serán consultadas. Pero seamos serios, ¿alguien piensa que, una vez que Pablo Iglesias y su entorno han designado la persona que se hará cargo del partido, tendrán alguna oportunidad otr@s posibles candidat@s? Esa consulta será un paripé, lo mismo que otras que se han promovido dentro de UP, que, en realidad, han sido meros plebiscitos.

Se podrá decir que ahora no es el momento de distraer las fuerzas y de abrir frentes que sólo benefician a las derechas. Es evidente que nos jugamos mucho en Madrid. Con esta convocatoria, el Partido Popular, con el apoyo de VOX, pretende obtener una mayoría que le permita gobernar sin ataduras. Si lo consiguen -las primeras encuestas contemplan esta posibilidad-, la regresión social que veremos en los próximos años será enorme, y todo esto cuando la pandemia y la crisis económica asociada a la misma están muy lejos de haber sido superadas. Y la "batalla de Madrid" tendrá consecuencias de primer orden en el conjunto del Estado español.

Pues bien, precisamente en este escenario es más necesario que nunca hacer las cosas de otra manera. Hay mucha desafección hacia la política y los políticos, y de ese sentimiento se alimentan las derechas más reaccionarias y también la abstención. No perdamos esto de vista.

Pablo Iglesias habla de la necesidad de una izquierda transformadora y que UP encarna esa idea. Y yo me pregunto cómo se puede construir un partido con esta seña de identidad si la cúpula del mismo secuestra de hecho la voluntad de la militancia, si unos pocos toman decisiones políticas y organizativas cruciales. No sólo se trata de convertir a los inscritos en verdaderos protagonistas, cuestión absolutamente decisiva para que UP se convierta en una fuerza con potencial transformador, sino también de levantar la bandera de que otro estilo de hacer política es posible y necesario.