Opinion · Postdatas

Y Casado es ese hombre

Tras difundir en un tuit un video donde el humorista sevillano Ignacio de la Puerta, un gracioso sin gracia, ironizaba sobre la muerte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el PP lo borró y pidió disculpas. “Borramos y pedimos disculpas por el tuit anterior. No era nuestra intención ofender ni desear mal a nadie. Ha sido un error. Felices Reyes Magos a todos”, tuiteó un propio de Génova.

Dudo muy mucho que este asunto vaya a tener algún recorrido judicial. Pero el Gobierno lo ha puesto en manos de la Fiscalía.

Como le toque a un juez patriota lo mismo acaban por condenar al propio Pedro Sánchez por no haberse muerto o por atentar contra la libertad de expresión del PP y del tal De la Puerta.

Cosas peores se han visto en el sacrosanto universo paralelo de la justicia española y olé.

Pero a lo que vamos, el ‘sketch’, que debería haber muerto en la playa de las disculpas, tiene algo más de recorrido político, ya que representa a las mil maravillas la mala baba que está acompañando al PP desde que Pablo Casado y José María Aznar tomaron el mando.

Acompañado por una derecha mediática que ha llegado a pedir la aplicación del artículo 102 de la Constitución para descabalgar a Pedro Sánchez por alta traición, Casado –Albert Rivera y Ciudadanos no se están quedando atrás- está tensionando tanto la vida política española a golpe de mentiras y medias verdades que, en otras circunstancias y otros tiempos, estaríamos a un toque de trompeta de una asonada militar.

Miente más que habla, es un experto en falsear la verdad y se vanagloria de ello alardeando de su profunda admiración por EEUU, donde los políticos dimiten por mentir. Citó a Nixon y casi hizo un chiste de Clinton.

Faltón hasta cuando quiere resultar amable, tiene los principios que le llevaron a firmar una tesis que ni Rodolfo Chiquilicuatre y a terminar la carrera de Derecho en un suspiro de wifi.

En el cuadrilátero territorial, el comandante en jefe del PP está en el problema catalán no para arreglarlo sino para ordeñarlo, y lo único que está consiguiendo es llenar de votos los graneros de Vox, un partido fascista que es primo hermano de aquellos que promovieron y consiguieron embarcar a España en la Guerra Civil y al mundo en la II Guerra Mundial. Y, sobre todo, está embarrando la joven democracia española, vomitando en cada manifestación pública odio y confrontación.

Ya lo dice el proverbio, el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Y Casado es ese hombre.