Luna Miguel

Poesía política y leche rancia

Comienza el año con un buen pellizco en el culo. Uno de esos que dejan marca. Uno de esos que duelen al sentarnos, y resulta que este 2012 vamos a pasar mucho tiempo sentados. ¡Preparen almohadillas para las sillas y eviten el dolor de codos, para las teclas, y eviten el dolor de manos, preparen aspirinas, preparen latas y latas de Red Bull… y preparen sobre todo las rodilleras porque aquí va a haber mucho mamoneo, ja, ja: "No voy a llorar por la leche derramada"… ¿Estamos graciosillos, Guindos?, pero qué digo, ay, qué bruta, ay, qué mente sucia, ay, qué bonitos moranes le esperan al pueblo…
A propósito de esto, Ignacio Escolar escribió una columna muy sabia el pasado 30 de diciembre, en la que elaboró una lista de expresiones populares que en adelante seguramente usaremos a menudo. El texto se titula "Neolengua para la era popular" y para mí se ha convertido en el poema político de nuestro tiempo. ¿Será verdad que el malestar agudiza nuestro ingenio? ¿Será verdad que la pobreza y esta leche rancia que nos recorre las venas nos convertirán en un país de poetas?
No sé. Quizá sea así. Quizá los recortes en Cultura sólo sean un remedio. ¡Quizá la mejor manera de apostar por ella sea terminando de joderla completamente! Adiós a las subvenciones, adiós, revistas de literatura, adiós, investigaciones, adiós, edición… La precariedad os hará listos. La riqueza del tonto os hará vengativos y fuertes. Pellizcos en el culo para todos: cuanto más débiles y tristes parezcamos, menos podrán hacernos daño.