Fuego amigo

Que le haga la foto su padre

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Se supone que hoy debería estar de visita oficial en España el ministro marroquí de Interior, Taieb Cherkaui, un acto de cortesía para devolver la visita de Rubalcaba en agosto, cuando fue a apagar el incendio político de Melilla. A tan cortés enviado le preceden los improperios del gobierno del sátrapa, aquellos en que calificaba a la prensa española de mantener una "actitud irresponsable" en su cobertura informativa sobre los sucesos del campamento saharaui arrasado a sangre y fuego (y no es una metáfora) por sus esbirros. Un gobierno que busca a los periodistas, escondidos en sus madrigueras, para impedir que cuenten al mundo la tragedia que está ocurriendo en El Aaiún. Porque contar la verdad es un hecho "irresponsable" en las dictaduras.

Creo que esta es una patata caliente para la que el gobierno español no tenía previsto un Plan B. Como tampoco tenía prevista la deriva tan disparatada que acabaría tomando este asunto: que el Partido Popular, representado por su vicesecretario de Comunicación, González Pons, sacase pecho en la cabecera de la manifestación del sábado pasado en apoyo del pueblo saharaui. Vale, ya sabemos que a González Pons el pueblo saharaui le importa una higa, que su guerra es con el régimen marroquí, pero este sólo dato, ¿no sería suficiente para pensar que el gobierno de Zapatero está llevando posiblemente la peor gestión posible de esta crisis?

Que ahora venga en visita oficial alguien que ha llamado vendidos, falaces, manipuladores e irresponsables a los periodistas españoles, sin distinción, merecería que no se publicase ni una sola línea ni una imagen de tal encuentro. Que la foto se la hagan los periodistas de la corte alauita. O su padre.