Memento

Desakato: "Los conciertos a través de una pantalla no son una alternativa viable para las bandas en este momento"

Cancelado o aplazado. Por desgracia, esas dos palabras lucen en casi todos los carteles que los grupos comparten hoy en día. Por estas fechas, a lo largo y ancho del estado español, deberían sucederse los festivales y las fiestas populares. En cambio, la cultura del directo está sufriendo una crisis sin precedentes. Toca adaptarse, esperar o morir. La incertidumbre existirá hasta que haya vacuna o algún tratamiento, pero las vida debe continuar y también la música.

Al grupo asturiano Desakato le pilló este parón fortuito en su mejor momento. Sacaron su nuevo álbum, La Miel de las Flores Muertas, en el momento más duro del confinamiento. Como es lógico, todos los planes de gira se vieron alterados, pero han decidido adaptarse mientras vuelve la realidad que conocíamos antes. Fueron de las primeras bandas en ofrecer un concierto en streaming con entrada y consiguieron reunir a cerca de 1.500 personas, todo un éxito. Ahora valoran hacer conciertos con las nuevas medidas de seguridad y distanciamiento, convencidos de que, tarde o temprano, volverán los pogos y la emoción de compartir los directos con el público encima.

Hablamos con Pablo Martínez, guitarra, letrista y una de las voces del grupo, sobre su nuevo disco, la experiencia de un concierto a través de la pantalla y del futuro más próximo.

La banda asturiana Desakato en una fotografía promocional del disco. Álvaro Amieva

Antes de entrar en el monotema y sus consecuencias, hablemos de "La Miel de las Flores Muertas", disco que publicasteis a finales de marzo. Sale dos años después del EP "Antártida", pero con poco parón desde el fin de la anterior gira. Mientras que muchos grupos deciden bajar de los escenarios para componer, ¿preferís estar en activo mientras creáis las nuevas canciones?

Es una dinámica, la de las giras, que nos activa mucho a nivel creativo. Necesitamos los conciertos y la energía que el público nos da para poder componer, aunque es cierto que para producir las canciones y terminarlas de cara a entrar al estudio, necesitamos estar concentrados y por eso solemos parar de tocar unos meses antes de empezar el proceso de grabación.

En esta época en la que ha cambiado tanto la manera de consumir música, sacáis un LP con 11 canciones y masterizado por Brian Lucey (Biffy Clyro, Black Keys…) en Los Ángeles. Ahora que casi nadie lee los créditos de un disco y muchos escuchan las canciones en altavoces Bluethoot, ¿sois unos románticos o pensáis que todavía tiene vigencia este formato?

Creo que hacemos esto más por romanticismo que por funcionalidad. Somos de la vieja escuela, de un tiempo en el que te comprabas un disco y lo escuchabas hasta que lo estropeabas y ya no se oía, y la mayoría de las bandas que admiramos tienen esa misma filosofía, así que creo que la cultura del single no nos va a absorber, al menos por el momento.

Una de las cualidades que os hace destacar en el panorama nacional y que os ha llevado a ser uno de los grupos más reclamados en muchos festivales, es vuestra capacidad de innovar. Tras 15 años de grupo y varias referencias editadas, ¿os ha costado aportar algo nuevo en este disco?

Lo vivimos como un proceso natural, estamos constantemente escuchando música nueva y descubriendo grupos. A la hora de componer, eso hace que hagas cosas frescas y tenemos que agradecer a nuestros seguidores que entiendan que el cambio es nuestra filosofía.

Entre las canciones hay dos temas en asturianu. ¿Creéis que sigue siendo una dificultad añadida cantar en una lengua regional o que el éxito de grupos como Berri Txarrak o ZOO, entre otros, ha roto ya esa barrera?

Lo hacemos porque nos parece que, tanto la música como la literatura, son unos instrumentos muy potentes para fomentar y promocionar el uso de una lengua. El asturianu es una lengua que lleva perseguida mucho tiempo y que su uso estaba quedando aislado a zonas rurales y creemos que es necesario que los artistas la apoyemos. Tanto Berri como Zoo son bandas que han hecho un trabajo increíble y que han trascendido al uso de cualquier idioma, nosotros lo hacemos de una manera más modesta, cantando algunos temas en asturianu para aportar nuestro grano de arena a la oficialidad de la lengua.

Entramos en el dichoso tema del virus porque es imposible escapar de él y, en vuestro caso, os pilló de lleno. ¿Cómo se vive la salida de un trabajo al que dedicas tanto tiempo en medio de una pandemia?

Fue muy frustrante el hecho de tener un disco ya grabado y a punto de salir y que de repente no puedas ni siquiera salir a mostrarlo, que es lo que llevábamos queriendo hacer desde que empezamos a componer las canciones. Pero hay que ver las cosas por el lado positivo y la gente tuvo mucho tiempo para escuchar música en el confinamiento y, el feedback con respecto al disco, está siendo muy positivo. Así que cuanto más tiempo pase, más ganas tenemos y mejor será la vuelta.

En vuestra canción "La Cura" decís ‘somos la peor enfermedad, la cura y la respuesta’. Además, mientras muchos grupos y festivales aplazaban para después de verano, vosotros directamente programasteis vuestros conciertos para 2021. Sed sinceros, ¿ya sabíais lo que nos esperaba?

No teníamos muy claro que esto se fuese a solucionar a corto plazo, y seguimos siendo bastante cautelosos, pero las informaciones cambian día a día y no sabemos qué va a pasar. Ojalá todo se solucione y podamos volver lo antes posible, pero siempre priorizando la salud del público sobre nuestras necesidades.

Fuera bromas, vuestro concierto de presentación os tocó hacerlo en streaming el pasado 4 de junio. Cerca de 1.500 entradas vendidas, en un momento en el que ya había empezado la desescalada (al menos en territorio español), se puede considerar un éxito. ¿Qué tal la experiencia? ¿Pensáis que es un formato que puede tener continuidad?

Estamos muy contentos con la respuesta de nuestros seguidores y fue una experiencia motivante para nosotros. El hecho de preparar toda la escenografía, ensayar para el concierto y volver a encontrarnos con nuestros compañeros de trabajo, era algo que necesitábamos, pero no creo que los conciertos a través de una pantalla sean una alternativa viable para las bandas en este momento.

Desakato durante el concierto que ofrecieron en streaming.

Ahora han comenzado a reactivarse los conciertos, pero con separación entre personas, aforo reducido y entrada asignada con asiento. Para un grupo que en directo se alimenta del contacto y el pogo, ¿tenéis previsto hacer algo o preferís esperar de momento?

Vamos a hacer una adaptación de nuestro setlist, con canciones más tranquilas que no solemos tocar en los festivales y haremos algún concierto con la gente sentada. Va a ser una experiencia diferente y eso nos vuelve a subir en la rueda y mantenernos activos. Es la única forma que tenemos de volver a tocar, así que no hay elección.

Durante estos meses también habéis estado activos en redes con directos en Instagram. ¿Qué opináis de las redes sociales? ¿Os sentís cómodos o las utilizáis por la necesidades que marcan el momento actual?

A nivel personal, las redes sociales me perjudican más que me ayudan. Reflexiono a menudo sobre la cantidad de tiempo que pierdo y de la información que estoy regalando por mi comportamiento en ellas, pero a nivel promocional, para las bandas es una herramienta muy útil para estar en contacto directo con tus seguidores y para darte a conocer a otros nuevos. Por eso tenemos que aprovecharnos de esas herramientas que internet nos puso en las manos.

Este parón forzoso os llegó en vuestro mejor momento, sin duda. Llenando salas y encabezando festivales. ¿Sois optimistas de cara al futuro?

Tenemos que serlo, no nos queda otro camino. Es cierto que es duro ver cómo en el momento más dulce todo se para, pero creo que cuando todo esto pase, la gente tendrá más ganas de música que nunca.