Merienda de medios

El ataque bacteriológico

Haciendo bueno aquello de que no hay enemigo pequeño, la gripe A tiene rodeados a dos cuarteles del Ejército, donde nuestros soldados resisten con el valor acostumbrado. El ataque bacteriológico ha pillado desprevenida a la ministra Chacón, a la que se piden responsabilidades por no haber sabido mantener al virus bajo control y poner en peligro a civiles indefensos. Aunque ha habido algunas toses, la situación parece controlada. Según el último parte de guerra, el Tamiflu mantiene intacta la moral de las tropas. Loado sea.

Del asunto se ocupaba en La Razón el prolífico Herodoto Vidal, del que hemos sabido por la revista Época que, además de historiador y políglota, es también grafólogo, parcela en la que mantiene una extensa obra inédita. O este hombre se pasa al libro electrónico o acaba con las selvas amazónicas. Pero no nos desviemos: "Lo suyo sería que la señora Chacón dimitiera (...). No lo esperen ustedes (...). Pocas veces ha caído esta nación tan bajo con un ministro", sentenciaba nuestro moderno fénix de los ingenios.

¿Pocas veces? A las comparaciones jugaba, precisamente, José Luis Trasobares en El Periódico de Aragón: "Los mismos que han apoyado a Trillo en un caso tan obvio y terrible como el del Yak montan ahora el pollo por una gripe en la Academia Militar de Hoyo de Manzanares, donde, que yo sepa, la cosa no ha pasado de unos cuantos estornudos".

Puede que la ministra no sea una lumbrera o que, como afirmaba Charo Zarzalejos en El Periódico de Extremadura, "antes en Kosovo y ahora en Hoyo de Manzanares, Carme Chacón navega en un laberinto para el que no había comprado entrada". Lo que está claro es que "alguien le hizo un muy flaco favor a la ministra de Defensa al declararla candidata a la sucesión". Y es que, a juicio de Joseba Arregui (RNE), "van saliendo cosas, pequeñas chapuzas, que son normales en la vida, pero que igual de otra forma ni hubieran tenido esa categoría. Igual hasta no hubieran sucedido".

El virus de ZP

¿Hay un complot contra Chacón? El turolense universal también lo sugería en la Cope: "¿Quién lo ha podido contagiar? Pues a mí sólo me sale el jefe. ¿Quién viaja por ahí, mundo adelante? El jefe. ¿Quién debe de tener una relación paternal con sus tropas? El jefe. Trini, ¿estás vacunada? Porque seguro que ves al jefe a menudo, al menos en los consejos de ministros...". Al apóstol Federico, Zapatero nunca le deja frío. Será la fiebre.