Merienda de medios

Zapatero no se cae; se tira

Si aceptamos que Rajoy ha ganado las elecciones europeas, habrá que convenir que Zapatero las ha perdido, aunque, como se verá, el razonamiento no convence a todo el mundo. De hecho, los más entregados a la causa socialista aplaudían el resultado porque afianza al gallego, al que se presume presa fácil en unas generales. Siguiendo este esquema, extraña que el PSOE, en su maquiavelismo, no pidiera votar al PP para que Mariano se confiase y, luego, hacer más dura su caída. Lo que se confirma es que el columnismo que te quiere no te hace llorar; todo lo más, te invita a reflexionar.
Reconocía Luis Solana en El Plural que podía hablar claro porque él no es un tipo importante, algo tan cierto como que hoy es martes. Aplicando un análisis losantiano, establecía que, con su estrecha victoria, los populares habían cavado su fosa. "Estoy encantado de que Rajoy se felicite de su triunfo. Ya estoy preparando la celebración de la nueva mayoría socialista dentro de unos años", pronosticaba el hermano mayor de Javier. Se le calentará el cava.
Tan plural es el ídem, que Enric Sopena se abrazaba a Dalí en vez de a Losantos. El líder debía hacer autocrítica, sí, pero no por haber perdido, sino porque "transcurrido un año largo desde las generales de 2008, Zapatero no ha logrado despegarse del PP". Y si a esto le añadimos el avance de la derecha en Europa, es lógico inquietarse. "Por suerte, y como contrapunto, tenemos en EEUU a Barack Obama y aquí a Zapatero", decía el primer pajinista conocido.

Con los pies en el suelo o más cerca de él, María Antonia Iglesias llamaba al gran timonel a una reflexión serena. Su error, según explicó en La mirada crítica de Telecinco, había sido mostrarse demasiado, hasta el punto de conseguir "ese logro, entre comillas, de decir la crisis soy yo". Pero no hay nada perdido: "Tiene que pensar (ZP) que no muchas veces a un gobernante, con un margen todavía de un par de años, se le da la oportunidad de rectificar".

Aduladores
También de reflexión hablaba en elpais.com
esa vaca sagrada y eterna que es Javier Pradera: "Al Gobierno le corresponde ahora reflexionar sobre las extravagancias y los errores cometidos en el arranque de la legislatura, incluidas las ridiculeces a que está dando lugar el sonrojante culto a la personalidad de su presidente oficiado por una corte de aduladores". Y que esto lo diga el ideólogo de Felipe, pues tiene su aquel, oiga.