Multiplícate por cero

Los futuros nichos de paro

Uno de los terremotos más devastadores de la historia fue el ocurrido en 1755 en Lisboa, el día de Todos los Santos, que la hizo prácticamente pedazos. Los lisboetas sintieron, justo antes de las diez de la mañana, una sacudida súbita que hoy se calcula de magnitud 9 (en aquella época no había sismógrafos). A ese terremoto siguió otro y otro más. El agua se retiró de súbito y regresó en olas de 15 metros que terminaron de arrasar Lisboa y otras ciudades del suroeste de la península Ibérica. Sesenta mil personas murieron y todos los edificios en kilómetros quedaron reducidos a escombros. El maremoto no se quedó ahí y las olas llegaron a Finlandia, Martinica y América del Sur.

Con la crisis y el paro está pasando lo mismo. La última EPA (encuesta que mide cuánta gente busca trabajo, lo tiene o está parado) da un récord histórico de parados, de familias con todos sus miembros en paro y de jóvenes desempleados. El Gobierno dice que ya se ha tocado techo (y no es la primera vez que lo dice, siendo posteriormente desmentido por los hechos), pero pienso que minusvalora la nueva oleada de despidos que se va a producir tras las elecciones municipales y autonómicas.

Tanto las autonomías como los ayuntamientos tienen un elevado desfase entre gastos e ingresos porque venían de unos años donde los impuestos procedentes del sector inmobiliario llenaban sus arcas. Lacrisis acabó con ello y ahora tienen que ajustar el presupuesto para cumplir el objetivo de déficit. Por ello, los recortes que hemos visto en Catalunya se reproducirán en mayor o menor medida en el resto de comunidades, tras las elecciones, cuando además es posible que se eleve el déficit acumulado porque se haya estado infravalorando el gasto sanitario.

Y si las autonomías cuyos planes de reequilibrio presupuestario ha aprobado el Ministerio de Economía anuncian ya recortes del gasto sanitario, de las ayudas sociales y de la inversión junto con la reducción de los complementos retributivos del personal sanitario y docente, la situación de los ayuntamientos no se queda atrás.

En su caso, los recortes de gasto lo van a notar especialmente las empresas que les prestan servicios –como las contratas de limpieza- y las que realizan obras locales. Será la segunda vuelta de destrucción de empleo entre las empresas del sector de la construcción –y sus subcontratas–, que han ampliado su actividad hacia lo que denominan "servicios ciudadanos" como recogida de basuras, limpieza de vías públicas, mantenimiento de redes de alcantarillado o conservación de zonas verdes. Los ayuntamientos reducirán gastos y las empresas reducirán plantilla.

De esta forma, el negativo efecto que ha tenido sobre el empleo el recorte del gasto público llevado a cabo por el Gobierno central –y reconocido por el propio ministro de Trabajo en una entrevista en este periódico– se repetirá a escala en el resto de las administraciones locales y autonómicas.

El desempleo en España está sufriendo un terremoto tan devastador como el de Lisboa. Y las réplicas, desgraciadamente, parece que volverán dentro de un mes.