Otras miradas

¡¡¡Tan mujer como tú…!!!

A un día del 8 de marzo, día internacional de la mujer, escribo estas líneas para responder a esa gran pregunta: ¿qué significa para ti ser mujer? Pregunta que está generando mucho debate y tensión entre las diferentes posturas feministas. Posturas que, a veces marcadas por una creencia de potestad ético-moral y autoridad de verdad, se lanzan a decidir quién es mujer y quien no, quien debe ser incluida y quien excluida del feminismo.

Yo, mujer trans, activista, luchadora por los derechos humanos y en concreto de las mujeres trans, hoy quiero alzar mi voz y gritar al mundo entero: ¡libertad, derechos, dignidad, inclusión! Nosotras, las mujeres trans, somos tan mujeres como las mujeres cis. No somos competencia, no somos oposición, por el contrario, somos aliadas y compañeras de lucha por nuestros derechos en un sistema patriarcal, machista y opresor donde las mujeres no tenemos aún cabida en igualdad, respeto y dignidad.

Me duele profundamente que nuestra identidad de mujer sea tan cuestionada, debatida y manoseada por todo el mundo. Pocas personas se detienen a empatizar con nosotras y ponerse en nuestros zapatos y en nuestras historias de vida para preguntarnos: ¿tú qué piensas? ¿cómo te sientes? Las mujeres trans estamos hartas de ser objetos de debate y cuestionamiento ya sea por nuestra corporeidad, nuestro pensamiento, nuestro sentir y nuestra presencia en la sociedad. Hoy, nos revelamos como sujetos activos para reivindicar nuestros derechos como mujeres, para mostrar a la sociedad nuestro derecho a ser y estar. Somos tan mujeres como tú y exigimos a la sociedad un reconocimiento legal, social, laboral, familiar, educativo, deportivo, etc., donde seamos incluidas y no excluidas. Los derechos humanos no se debaten, se reconocen, ¡se garantizan y respetan!

Nuestra identidad de ser mujer, tan sagrada y preciada que responde a la trascentalidad de nuestra humanidad, no es un capricho, no es un arrebatar a nadie lo que no es nuestro. Es un empoderamiento, una construcción y una asimilación de nuestro género en la sociedad. No somos extranjeras que venimos a arrebatar el derecho del género mujer a nadie. Por el contrario, hoy nos levantamos y reclamamos nuestro lugar en los movimientos feministas en los que habíamos sido silenciadas durante muchos años. Gracias a las sensibilidad, sororidad y reconocimiento de muchas otras mujeres, se nos ha hecho un espacio en el femeninos inclusivo, diverso, interseccional que reconoce la riqueza de "ser mujeres" iguales pero diferentes. En este feminismo transinclusivo en el que las mujeres trans estamos desde siempre nuestra identidad y derechos no pueden entrar en conflicto con los de otras mujeres.

En una sociedad y en un feminismo que es capaz de ver la diversidad como riqueza es importante, por tanto, hablar de "mujeres" en plural para reconocer que no existe una única forma de ser mujer. En este sentido, se hace importante también visibilizar nuestra realidad mostrando la riqueza de las interseccionalidades que nos atraviesan: orientación sexual, identidad, raza, etnia, diversidad funcional, discapacidad, edad.

En una mirada de feminismo y sororidad, inclusiva, solidaria y de derecho todas las mujeres tenemos un lugar y todas podemos luchar juntas para que ninguna de nosotras quede silenciada por un sistema político, por violencia de género, o por rechazo de identidad. Es momento de unir nuestras manos y corazones para gritar juntas: ¡basta ya!, ¡ni una menos!, ¡ni un paso atrás! Todas estas frases no tienen sentido si entre nosotras nos debilitamos. Hay que ser hermanas, compañeras, amigas y acompañarnos juntas en nuestras luchas, alegrías, procesos, miedos, inseguridades. En una palabra, en nuestro ser mujeres. ¡Feliz día de las mujeres!