Otras miradas

Una garantía de ingresos para frenar a la crisis del covid-19

Isabel Franco

Diputada de Unidas Podemos y licenciada en Ciencias del Trabajo

Las epidemias y pandemias son crisis sanitarias, sin lugar a dudas, pero también lo son económicas y sociales y, como ya dejan entrever los organismos europeos e internacionales, la pandemia del covid-19 probablemente genere una crisis económica comparable a la de 2008.

Este año se cumplen doce desde el estallido de la crisis económica y financiera, de la que aún nos estábamos recuperando, cuando nos ha sorprendido el coronavirus. La crisis de 2008 fue durísima. Millones de personas en España perdieron sus empleos, muchos pequeños y medianos negocios cerraron y se acumularon las deudas, los salarios se devaluaron y mucha gente fue desahuciada de sus casas.

En aquellos momentos la prioridad del Gobierno de derechas no fue procurar el bienestar de la ciudadanía. Las ayudas a la banca ascendieron a los 930.000 millones de euros, de los que aún no hemos recuperado 60.000 millones. La política llevada a cabo en aquellos momentos hizo caer la demanda agregada, el consumo del país, a un pozo sin fondo.

Si algo hemos aprendido de la crisis de 2008 es que, si en épocas de crisis dejamos caer a la ciudadanía empobreciéndola, cae todo el país y la recuperación se hace mucho más lenta y más larga la agonía.

Por eso son tan importantes las medidas económicas y sociales que ha adoptado el actual Gobierno, poniendo a la gente en el centro. Este Gobierno ha recomendado el teletrabajo en todos los casos posibles y evitado muchos a través de la herramienta de los ceses temporales de empleo (ERTES). Ha garantizado unos ingresos mínimos a los y las trabajadoras afectadas por esos ERTES, a los y las autónomas que tienen que echar el cierre o que ven reducidas radicalmente su actividad, y esperamos que en breve estas medidas también alcancen a las trabajadoras del hogar. Además, el Gobierno ha aplicado una moratoria del pago de hipotecas y estamos trabajando para que en los próximos días se pongan en marcha medidas para rescatar también a quienes viven de alquiler.

Pero hay que llegar más lejos. Para superar lo antes posible la crisis económica que traerá esta pandemia, es necesario implantar una prestación de garantía de ingresos que garantice un nivel adquisitivo básico para las personas sin o bajos ingresos. Este escudo social, además de frenar la frene la curva del coronavirus, evitará una enorme caída de la demanda interna, al contrario de lo que se hizo durante la crisis económica y financiera de 2008. Estamos hablando de derechos, pero también de conseguir una rápida recuperación de nuestra economía.

La pandemia del coronavirus no sólo va a suponer una crisis sanitaria y un replanteamiento de la gestión pública hacia una sanidad pública bien dotada, sino que va a suponer una fuerte crisis social y económica. Sabemos por las experiencias previas, como en los casos de la Gripe A, el SARS, el Zika e incluso el Ébola, que, tras una pandemia, llega un repunte temporal de la demanda, pero que también se produce un aumento importante del desempleo. Ya lo ha dicho la OIT en su informe sobre los impactos de covid-19, hay un gran peligro de que aumenten las tasas de desempleo, así como un crecimiento del número de "trabajadores pobres". El derecho a la suficiencia material y evitar que la crisis deje a personas atrás son las razones por las que es necesario garantizar los ingresos.

Necesitamos que el Gobierno siga ampliando las medidas sociales y garantizando la capacidad económica de la ciudadanía, a través de una prestación de garantía de ingresos, tanto porque esta crisis tenemos que enfrentarla protegiendo a nuestro pueblo, como porque va a ser la única manera de recuperarnos rápidamente.

El pueblo español en 2008 se apretó tan fuerte el cinturón que casi se quedó sin aire. Ahora, ante el coronavirus, el comportamiento de nuestro pueblo y de las y los profesionales de los servicios públicos está siendo ejemplar. De la misma manera ahora tendrán que mostrar un comportamiento ejemplar los bancos a los que ya rescatamos, el Gobierno de la nación, las diferentes administraciones autonómicas, y la Unión Europea.

Superemos esta pandemia y salgamos de la crisis económica que va a traer con una economía fuerte y con más derechos. Por justicia, y porque lo uno depende de lo otro. De esta crisis saldremos más unidos y unidas.