Otras miradas

¿Qué opinan las personas mayores sobre la pandemia?

Residentes de un centro para personas mayores de Sevilla, esperando en la puerta la llegada de las dosis asignadas de la vacuna contra el coronavirus. EFE/Julio Muñoz
Residentes de un centro para personas mayores de Sevilla, esperando en la puerta la llegada de las dosis asignadas de la vacuna contra el coronavirus. EFE/Julio Muñoz

Después de ser durante meses protagonistas de las peores noticias de la pandemia, las personas mayores consiguen estar en el foco mediático por una buena noticia: recibir las primeras vacunas contra la covid-19. Pero, ¿qué opinan sobre estos duros meses? Los datos del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) revelan que han sido ejemplo de resistencia y concienciación contra la Covid-19.

A pesar de ser uno de los grupos de población más amenazados por la pandemia el miedo no ha frenado su disposición a ponerse las primeras vacunas. Una actitud que da la espalda a las numerosas teorías de la conspiración que hemos escuchado durante estos 10 meses de pandemia.

Batiste, desde una residencia de Valencia, lo tenía claro, "quería ser el primero o máximo el segundo" en vacunarse. Araceli, a sus 96 años, se convertía en la primera persona en vacunarse en España contra la Covid-19. Y lo hacía "con orgullo". María, la primera madrileña en recibir la vacuna, aseguraba después de vacunarse que "tenía muchas ganas" de hacerlo. "No tenía miedo a morirme sino a contagiar el virus a un hijo que tengo que es de alto riesgo y, para poderle ver y abrazarme con él, quería que me vacunaran cuanto antes"-explicaba.

Unas palabras que adquieren aún mayor peso viniendo de donde vienen. Teniendo en cuenta que casi la mitad de los muertos en España por la Covid-19 vivían en residencias, su opinión se hace imprescindible para entender lo ocurrido estos meses. Porque saben de lo que hablan, después de haber visto y sufrido las peores consecuencias de la pandemia.

Frente a los temores que pudieran tener por ser uno de los grupos de mayor riesgo, como confirman los datos del barómetro de noviembre, son de los más dispuestos a vacunarse. El 41,5% de los encuestados mayores de 65 años aseguraba estar dispuesto a vacunarse inmediatamente cuando se tuviera la vacuna.

Además, han sido de las personas más concienciadas con las medidas de confinamiento. Cuando les preguntaban sobre las medidas propias de control que han estado siguiendo, eran el grupo de edad que más afirmaba permanecer prácticamente en aislamiento (saliendo de casa sólo para adquirir alimentos y para ir a consultas médicas). A pesar de ser, junto a los más jóvenes, los más preocupados por tener que estar enclaustrados en casa.

Su nivel de concienciación supera sus mayores miedos, los de ver pasar los días aislados sin poder ver a los suyos. Es tal su margen de resistencia que cuando en el barómetro de junio se les preguntaba sobre si podrían seguir sobrellevando el aislamiento en su casa con nuevas prórrogas del estado de alarma, a diferencia del resto de grupos de edad, el 52,6% no tenía problema en nuevas prórrogas. Incluso, el 61,4% estaba dispuesto a confinarse el tiempo que fuera necesario. Aunque en esto hay una gran conciencia social generalizada. Según el barómetro de noviembre, la mayoría de la ciudadanía (el 73,6%) considera que deberían aplicarse medidas más exigentes. También existe un gran consenso en que es necesaria una reforma sanitaria, así lo asegura el 87,9% de la población.

Aunque son los más agradecidos por la atención sanitaria recibida, en la gestión y el comportamiento de la clase política se muestran más críticos. Cuando les preguntaban por la actuación de las y los líderes políticos durante la pandemia no aprueban a ninguno. La actitud mejor valorada era la del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, al que daban una nota de 4,7. Le seguía Inés Arrimadas con un 3,6; Pablo Casado con un 3,5; y Pablo Iglesias con un 3,2. Siendo la actitud de Santiago Abascal la peor valorada entre los mayores de 65 años. En contraposición, sí creen que la mayoría de la sociedad española está reaccionando con civismo y solidaridad frente a la pandemia.

Todos estos datos no hacen más que confirmar lo necesario que es poner el foco en la visión de quienes más han sufrido las consecuencias de la pandemia. De las personas más vulnerables que, pese a las adversidades que presenta uno de los mayores retos para la historia de la humanidad, han demostrado ser ejemplo de resistencia, superación, y esperanza en una de las esencias del ser humano: la conciencia.