Opinion · Otras miradas

Semillas de la transición energética democrática

Alba del Campo

Coordinadora de las Mesas de Energía del Ayuntamiento de Cádiz 

Alba del Campo
Coordinadora de las Mesas de Energía del Ayuntamiento de Cádiz 

Es evidente, para cualquiera que se tome en serio esto del cambio climático y la urgencia de emprender una transición energética ordenada y democrática, que el Gobierno de España, tan acostumbrado a confundir el interés general con el de los grandes poderes económicos, nos lleva en la dirección opuesta a los cambios que debemos hacer, para afrontar los grandes retos ecosociales del siglo XXI.

Pero, hoy por hoy, a pesar de la nefasta política energética, que blinda los beneficios del oligopolio y empobrece a las familias y a las empresas, y que en materia de renovables no tiene nombre, con mucho retraso, el tema de la transición energética está ya en la agenda política, también de la del Gobierno del Partido Popular. Sin embargo, nada hace suponer que ésta vaya a priorizar ni los problemas, ni las necesidades de las mayorías sociales, ni tampoco la crisis ambiental, por lo que es urgente que nos preguntemos qué transición energética queremos y si queremos confiar esta tarea al Partido Popular o por el contrario, plantear un discurso alternativo.

En este sentido, con el objetivo de visibilizar, pero sobre todo de impulsar proyectos energéticos responsables que contribuyan a un cambio de modelo energético y social, las cooperativas Som Energía (comercializadora eléctrica renovable) y Coop57 (finanzas éticas), han creado el Germinador Social, el primer concurso de innovación en transición energética creado por la economía social.

Frente a la moda “smart” del capitalismo verde, que ve la transición energética como la gran oportunidad para generar nuevos “modelos de negocio”, sin cuestionar ni el orden social, ni las desigualdades, donde el papel de la ciudadanía es de mera consumidora de soluciones tecnológicas “inteligentes”; este concurso pone en valor propuestas colaborativas, que cuestionan el imperio del paradigma energético del lucro. En lugar de éste, ponen en valor las relaciones de cuidado, la auto-organización y el aporte de las propuestas a la construcción de un modelo energético democrático, ambiental y social sostenible.

En esta línea, el concurso del Germinador Social ha premiado, en ésta su primera edición, a 5 iniciativas con una dotación de 4.500€ y un premio especial del público de 2.500€. Los galardonados han sido las cooperativas Ecotxe, Som Mobilidat y Azimut, la Asociación SEBA y el Ayuntamiento de Puente la Reina-Gares. Ecotxe (Palma de Mallorca) y Som Movilidad (Mataró) son dos cooperativas de reciente creación que pretenden reducir la contaminación en sus ciudades, el número de vehículos privados y la ocupación del espacio público por parte de éstos, creando una comunidad de personas que use y gestione vehículos eléctricos compartidos.

Por su parte, la cooperativa Azimut-360 Renovables (Barcelona) ha sido premiada por su proyecto de unificación de consumos eléctricos en una comunidad de vecinos, orientado a la gestión común de la energía y a la implantación de un sistema de autoconsumo compartido. Esta iniciativa cuestiona el actual decreto de autoconsumo 900/2015 en el que se prohíbe algo tan sensato y necesario como que vecinos y vecinas de un bloque de pisos compartan una instalación solar fotovoltaica.

“Eeeepa!» es el nombre del proyecto de la Asociación SEBA que se centra en la formación y el empoderamiento energético de la ciudadanía a escala de barrio. Pretende crear una cooperativa de agentes energéticos de barrio que ayuden a las familias y a los negocios a ahorrar energía, a comprender sus recibos y a realizar instalaciones de autoconsumo en sus viviendas y locales, a través de un plan de inserción de personas desempleadas.

Por último, ha recibido, tanto premio del jurado y como el premio otorgado por el público asistente a la ceremonia, el proyecto de recuperación de una pequeña central hidroeléctrica, la Ermineta Electra-Regadío, en el municipio de Puente la Reina-Gares (Navarra). Este proyecto, presentado por el alcalde de dicho municipio, y el Grupo Local de Energía Gara Nafarroa plantea crear de un sistema de autoconsumo renovable local público con gestión comunitaria, a partir de una antigua central hidroeléctrica que durante décadas produjo la electricidad del alumbrado público del pueblo.

Gracias al injustificable marco regulatorio que tenemos, es seguro que todas estas iniciativas, tan honestas, hermosas y sensatas, así como las otras 30 que se presentaron al concurso, tendrán que superar infinidad de obstáculos para materializarse. Pero, así como hace 6 años parecía imposible que una cooperativa de no lucro como Som Energía llegara a quitarle al oligopolio los 50.000 clientes que tiene, hoy tenemos que apostar por estos proyectos. De manera que, con más razón si cabe, cuidémoslas y plantemos más, pues sus frutos nos pueden traer las semillas de un futuro donde la energía sea de todas y de todos.