ELENA ANAYA – Daños colaterales.

Berto Romero

Hay imágenes que se te quedan clavadas en el cerebro y reverberan durante días. Al final del verano me topé con una de ellas. Una foto sucia. Hablo de la visión de la novia de Elena Anaya, desnuda y en cuclillas, vista desde detrás.

Aparece en la revista Cuore, la más osada de las revistas del corazón, la que explora con mayor curiosidad y amplía con mayor ferocidad los límites de su territorio. También es la más peligrosa, pues viste el traje de la candidez. Es la que se expresa con mayor desparpajo, descaro y buen rollo, la que señala los defectos físicos con una flecha y pinta bocadillos en la boca de los famosos convirtiendo la realidad en un inofensivo tebeo.

La revista acompaña las fotos robadas a la pareja en una playa nudista con un reportaje en el que repasa la trayectoria cinematográfica de la actriz. Hacen hincapié en lo mucho que sale en cueros en su filmografía, y también acostándose con mujeres, dando a entender entre líneas que la chica ya se merece un poco la violación de su intimidad y el “outing” forzoso que le hacen, por más que hubiera mantenido siempre en privado su orientación sexual.

Seguramente Elena Anaya no hablará del tema. El puyazo llega en el momento en que le toca pasearse por los medios presentando “La piel que habito”. El sentido común le dictará no referirse a ello para no desviar la atención, para no hacerlo grande. Los susceptibles a ser víctimas del corazón siempre respetan la ley de la “omertá”. Silencio para no enfurecer a la bestia rosa, para que se olvide de ti, y mire hacia otro lado.

Lo que no me saco de la cabeza es la imagen de su novia vista desde atrás. Esa exposición tan grosera y cruda de alguien “inocente”, escogida con tan mala baba, ese daño colateral tan sangrante no tiene explicación, aparte de ser un ejercicio de pura y simple maldad. Elena Anaya bromea sobre la postura de su novia en un bocadillo de cómic escrito por los redactores, “menuda foto les estás regalando a los de Cuore”, dice. Pero el texto debería ser: “por esta foto algunos irán al infierno”.