GATOS – Empanados.

Berto Romero

El último fenómeno en Internet es el cat-breading, que se traduciría más o menos como empanar gatos. La búsqueda “breading cats” arroja en google más de dos millones de resultados. Una moda cuyo epicentro es la página de facebook dedicada al tema, así como la web www.breadedcats.com. Consiste en subir a la red fotos de gatos a los que se les ha embutido la cabeza en una rebanada de pan de molde, ofreciendo una imagen al estilo del Caballero de la mano en el pecho de El Greco.

Los gatos son consustanciales a la historia de Internet. Frecuentemente aparecen protagonizando sus hitos más señalados. Una de las primeras polémicas digitales que recuerdo fue la de una página que vendía gatos embotellados, comprimidos en recipientes de vidrio. Al final resultó ser una polémica estéril basada en un producto falso, una leyenda urbana, un bulo. También me vienen a la memoria mininos memorables de la historia de youtube como el keyboard cat, un felino que tocaba el teclado y que se añadía como coletilla humorística al final de cualquier video. O el gato DJ que levantaba las patas al compás de la música, jaleando al respetable. Por no hablar de los powerpoints de gatitos, auténtico icono clásico de la comunicación por email.

Humillar al gato tiene un componente sacrílego que sacude profundamente la psique humana. Los egipcios los veneraban como animales sagrados, y consideraban que en ellos habitaba el espíritu de la diosa Bastet. El gato es un ser respetable, que se mantiene digno y elegante en las situaciones más ridículas. Dijo Baudelaire que “Dios lo creó para que el hombre pudiera tener la sensación de acariciar al león.

En un mundo que parece desmoronarse día a día no me parece baladí que miles de personas se entusiasmen contemplando la imagen de un gato con la cabeza enmarcada por una rebanada de pan. Parece encerrar un extraño mensaje codificado a la divinidad. Humillar al animal sagrado metiéndole la cabeza en una rebanada del alimento básico de la humanidad. Lo dejo ahí para que reflexionen. Pero sólo un poco, que igual sólo es una tontería más de Internet.