Pato confinado

Receta de ensalada de quinoa

Ensalada de quinoa.
Ensalada de quinoa. Foto: Fernando Villalobos/ Pixabay.

La quinoa es un seudocereal originario de los Andes que se ha puesto de moda en Occidente. En realidad es una semilla, no un grano, pero al cocinarse adquiere una textura similar. Es rico en propiedades y muy saludable, y suele emplearse en las ensaladas. No es cierto que sea un superalimento, pero tiene buen sabor y combina bien con otros ingredientes frescos y gustosos.

Debe cocerse al punto, para que no quede la quinoa demasiado dura o pasada. Tiene que estar lo suficientemente suelta y que se mezcle sin problemas en la ensalada. Funcionará como sustituto en todas aquellas ensaladas en las que uses arroz, legumbres o pasta. Si la unes, como te proponemos hoy, con el aguacate y los frutos secos, te saldrá una receta muy nutritiva. También puedes enriquecerla, si la quieres aún más gustosa, con unos langostinos salteados a la plancha.

Ensalada de quinoa, aguacate y frutos secos

Ingredientes 4 personas: 

  • 200 gr. de quinoa.
  • 1 aguacate.
  • Aceitunas negras.
  • 1 huevo.
  • 1 cebolleta.
  • 5 rabanitos.
  • Tomate maduro o tomate cherry.
  • Zanahoria cruda.
  • Un puñado de frutos secos: anacardos, almendras, pistachos.
  • Zumo de limón.
  • Vinagre.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

1. Cuece la quinoa:

Lava bien la quinoa y cuécela durante 20 minutos, aproximadamente, siguiendo las instrucciones del fabricante (normalmente se usan 3 partes de líquido por 1 de quinoa). Cuece el huevo en una olla pequeña durante diez minutos.

2. Monta la ensalada de quinoa:

Lava, pela y corta en brunoise o en aros la cebolleta. Pela el aguacate, deshazte de su pepita, y córtalo en dados gruesos. Lava los rabanitos y córtalos en rodajas. Lava los tomates y prepáralos en daditos. Haz lo mismo con la zanahoria. Mezcla los ingredientes en un cuenco o fuente junto a la quinoa. Añade las aceitunas (partidas en rodajas), un chorrito de jugo de limón, otro de vinagre, y un buen chorro de aceite de oliva virgen. Echa sal y pimienta negra. Mézclalo bien. Agrega el huevo duro cortado también en rodajas y un puñado de frutos secos. Mézclalo de nuevo, comprueba el punto de sal y aceite, y sírvelo.