Opinion · Marco Incomparable

¿Tan rentable es ser un explotador?

Las gemelas Olsen, esas niñas que conocimos de bebés en Padres Forzosos y que ahora van de emprendedoras neogrunge fashionistas, podrían ser unas explotadoras laborales, según los becarios de su empresa de confección Dualstar Entertainment Group. Las dos jóvenes millonarias (que en la serie se turnaban para interpretar a un solo personaje) parecen haber pecado de una codicia innecesaria a costa de las horas de trabajo y la remuneración de unos becarios que han optado por denunciarlas.

Puede que un gigante como McDonald’s impida a sus empleados dar de comer a los indigentes, puede que Coca-Cola intente despedir a más de un millar de trabajadores pese a tener pingües beneficios, puede que en el mundo del emprendimiento siga habiendo piratas a lo Díaz Ferrán, pero algunas compañías se están sumando al carro de las buenas prácticas laborales.

Son muchos los empresarios y las corporaciones que anteponen los beneficios económicos a todo lo demás. En la obsesión por lograr ese objetivo muchas veces olvidan que para retener el talento hay que tratar bien a las personas que poseen ese talento e ignoran que un empleado feliz con una vida privada controlada es más eficaz que alguien a quien no le dejan organizar su tiempo de ninguna de las formas porque, entre otras cosas, no dispone de su tiempo. Sí, tratar bien a los trabajadores es más competitivo.

Cuando una empresa es alabada públicamente por sus buenas prácticas -más allá del maquillaje que ofrecen caros sellos de consultoría que muchas veces publican en su página web y ocultan realidades bien distintas- suele tener un efecto dominó que anima a otras a seguir un camino que les da buena reputación y anima a sus empleados a ser más productivos en sus horas de trabajo en un empleo que quieren conservar.

Hace unos días, el gigante Microsoft anunció que ampliaría las bajas por maternidad y paternidad remuneradas hasta doce semanas (y permiso adicional a las madres de ocho semanas más con el total de su sueldo). Tras recibir todo tipo de alabanzas por ello, la productora Netflix dio un paso similar al ofrecer a sus trabajadores permisos por maternidad y paternidad ilimitados y Adobe decidió duplicar ese periodo para cuidar a los hijos (las madres tendrán 26 semanas de baja remunerada y los padres disfrutarán de 16).

Las hermanas Mary-Kate y Ashley Olsen, poseedoras de una gran fortuna, no tenían que llegar a tanto. Con ofrecer una remuneración justa a quien les ha dedicado demasiadas horas al día hubiera sido suficiente.