Opinion · Palabra de artivista

El papa Francisco es homófobo hasta con los absurdigays

papafranciscohomofoboLa supuesta “Revolución Francisco” no es más que una gran campaña de marketing para hacer popular su homofobia, misoginia y complicidad con los genocidas. Así ha vuelto a quedar patente tras saberse que el papa al que los medios –que reciben buenos fondos de la Iglesia– le están haciendo una campaña falsaria y manipuladora para presentarle como un renovador, como ya hicieron con Juan Pablo II, cuando es un reaccionario vitriólico, ha boicoteado personalmente al embajador de Francia ante el Vaticano, como explica El Mundo:

Laurent Stefanini tiene 54 años, es un diplomático francés con una larga trayectoria a sus espaldas, soltero, sin hijos y además es un fervoroso católico. La suma de todos esos ingredientes lo hacían perfecto para convertirse en el nuevo embajador francés ante la Santa Sede, y es justo por eso por lo que el presidente François Hollande decidió en el Consejo de Ministros del pasado 5 de enero nombrarle para ese cargo.

Sin embargo, cuatro meses después Stefanini aún no se ha podido incorporar a su puesto. El motivo es muy sencillo: el Vaticano no ha dado el plácet a su nombramiento. Muy en su estilo la Santa Sede se limita a dar la callada por respuesta, sin revelar los motivos por los que se niega a dar su bendición a su designación como nuevo embajador francés. Pero parece claro: Stefanini es gay, abierta y declaradamente gay.

Lo que no dicen ahí es que según argumentaron fuentes reservadas al Journal du Dimanche, se trata de “una decisión tomada por el Papa en persona”. Algo del interés personal del cómplice del genocida Videla explica la noticia Francia acusa al papa Francisco de rechazar a su embajador por ser homosexual.

Y es que Francisco Bergoglio le puede su odio homófobo. ¿Recordáis aquella mamarrachada de si un gay reza, se avergüenza de serlo, lo oculta y es célibe quién soy yo para juzgarlo o los gays que no son gays son los únicos gays que yo acepto?, pues parece ser que ni así. El embajador propuesto por Hollande es un absurdigay con todas las letras: profundamente católico, “discreto” (o sea que se avergüenza) y “parece hetero”, pero no es lo bastante NOGay para ser aceptado por el papa. La realidad es que el papa, al igual que hace la Iglesia desde siempre, quiere ser nuestro verdugo mientras proclama amarnos.

Ya está bien de la tomadura de pelo de querer vendernos que este papa es un renovador que ha cambiado las cosas aunque no haya cambiado absolutamente nada. Ya basta de gestitos, palabrerías y gestos vacuos. Lo ciero es que la Iglesia no va a cambiar nada. Su esencia es el negocio del odio. pero viendo lo bien que le ha ido a Obama y EEUU vendiendo el marketing del capitalismo, han pensado que pueden hacer lo mismo.

Cristofascistas con piel de cordero.