Zapatero siembra y Blanco riega

Dentro, Zapatero desglosa los datos económicos que sujetan su afirmación de que la economía está “claramente encaminada a la recuperación”. Rajoy gesticula en su escaño. Las cartas ya están sobre la mesa. El Gobierno ofrece un nuevo foro de debate para pactar “con todos” (los que quieran hacerlo) reformas concretas que ayuden a acelerar esa deseada recuperación y el PP replica pidiendo al PSOE que releve a Zapatero al frente de su partido.

Desde la tribuna, el pacto parece imposible. Pero en el pasillo, el tono es otro. Ni el PP se niega a sentarse a negociar ni el Gobierno considera insalvables las exigencias del PP, excluida la derogación de la subida del IVA que, de llevarse a cabo, sería “el hazmerreír” de la Unión Europea, en palabras de José Blanco.

Blanco (que mientras más peso político gana, más delgado luce) se prodigó un buen rato con la prensa en el pasillo. El que está poniendo en su sitio a los controladores aéreos se mostró dispuesto a protagonizar la comisión anunciada por Zapatero para pactar medidas concretas que mejoren la productividad. La integran también la vicepresidenta Salgado y el ministro Sebastián, pero ya está claro que será Blanco el que llevará la voz cantante.

El ministro de Fomento tiene prisa por ofrecer resultados. Ayer aseguró que no pondrá ni una pega al PP para negociar. ¿Dónde serán las reuniones? “En Génova 13 si es preciso”, replicó. ¿Quiénes le gustarían como interlocutores del PP? “Los que ellos quieran, desde un bedel hasta el propio Rajoy”. Por él no va a quedar. Y acto seguido detalló que ya tiene un plan para hacer más eficiente su ministerio y el conglomerado de empresas que dependen de él. Eficiencia, ya saben, implica eliminación de duplicidades y racionalización del gasto.

Cómo no va a adelgazar, si no para.